7 de mayo de 2026

De adolescente se disputaba entre estudiar arquitectura o actuación. Optó por lo primero, y a pocos años de comenzar abandonó la universidad. La inquietud por el arte ganó terreno en su vida y se apuntó en La Escuela Teatro, de la maestra Margarita Irún. Desfogado en el ámbito actoral, y muy a pesar de su familia, relegó por completo aquella elección. Con la mirilla fija en foguearse, tomó clases en el Centro de Investigación y Divulgación Teatral El Estudio, de Agustín Núñez. Reflexiona que su acercamiento al arte fue subconsciente y natural, acaso como extensión de la labor pictórica de su padre Luis Toranzos y sus hermanos Félix, respetado artista plástico local, y Haydée, quien debió dejar la danza y el patinaje tras una lesión. Desde que pisó las tablas, no paró; su genio e ímpetu en la construcción de personajes garantizan la conexión con el espectador. Augusto Toranzos (37) recorrió los principales escenarios de la capital, destacándose en cada uno de ellos por su entrega y vehemente desempeño. En mayo y junio pasados, interpretó a Don Quijote en versión infantil de Equipo Teatro. Abraza la docencia formando a jóvenes y adultos con capacidades diferentes, transmitiendo lo mejor de su bagaje, en el club Centenario, y está inmerso en el montaje del festival de clausura, con su par Claudia Paiva.