13 de junio de 2026
En los últimos días, Paraguay ha vuelto a mirarse al espejo y lo que refleja es vergonzoso. Un audio filtrado desnudó al senador Javier Zacarías Irún (ANR, HC) prometiendo contratos en Itaipú a cambio de lealtad política. “En un segundo te voy a resolver”, le dijo al operador Osvaldo Sánchez, mientras su propio hermano, Justo Zacarías Irún, dirigía la binacional. No es un desliz. Es el método. Y lo más grave no es el audio en sí, sino la reacción de los que mandan: lo normalizaron sin pudor, entre ellos el titular del Senado y el líder de la bancada cartista en ese cuerpo legislativo, Natalicio Chase. Es útil recordar a los mismos algo que parece olvidaron: NO están sentados en esas bancas para hacer favores a “los suyos”. No son gerentes de una empresa familiar ni capataces de un feudo político. Son servidores públicos. Su sueldo, su poder y su investidura provienen del bolsillo y la confianza de todos los paraguayos, no solo de los militantes colorados que les llevan votos o les exigen prebendas.

El senador Silvio “Beto” Ovelar (ANR, Cartista) presentó recientemente una tesis sobre “Descentralización y clientelismo” para egresar de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Católica. Irónicamente, el político tiene a su esposa y a su familia en la función pública, los que le cuestan al Estado G. 500 millones.


La diputada Kattya González (PEN) afirmó que la claque colorada humilla a los jóvenes instalando en su propia sede partidaria una “agencia de empleos”. “Los empleos en el sector privado se construyen en el sector privado y se consolidan en las instituciones republicanas, y no en una sede partidaria”, indicó.

Un escándalo sacude el mundo del arte: el International Center for the Arts of the Americas del Museo de Bellas Artes de Houston otorgó por unanimidad el Premio Peter C. Marzio 2020 al crítico de arte argentino Rodrigo Cañete. Después de que instituciones y colectivos de artistas, curadores y críticos emitieran comunicados en contra de tal decisión, el premio ha sido rescindido.