29 de julio de 2026

La Cámara de Apelaciones ordenó aumentar las penas dictadas para la odontóloga y el anestesista que fueron condenados por la muerte de la niña de 9 años, Thirza Belén Portillo, ocurrida el 12 de noviembre de 2021. Además, el Tribunal de Alzada anuló la sentencia y dispuso un nuevo juicio oral para el endodoncista, quien también fue condenado en el primer juzgamiento.

El juez Gustavo Amarilla concedió este miércoles arresto domiciliario para la odontóloga Sandra Marcela Obertino Leguizamón y prisión preventiva para el anestesista Adrián Cayetano García Servín, quienes fueron imputados por el Ministerio Público por el hecho punible de homicidio culposo y comercialización de medicamentos no autorizados. Ambos serían los responsables de la muerte de una niña de 9 años el pasado 12 de noviembre en Loma Pytã, Asunción.

La madre de la pequeña que había fallecido aparentemente por sobredosis en una clínica odontológica denuncia que el fiscal del caso volvió a cambiarse por cuarta vez en menos de dos meses. Claman respuesta de la justicia para que, con este último cambio de manera interina, el caso no quede en el olvido ya que, según datos, el resultado de la autopsia ya se encuentra disponible.

El fiscal que investiga la muerte de una niña en una clínica odontológica privada el pasado 12 de noviembre, dijo hoy en conversación con ABC, que se analiza imputar por otros delitos, tanto a la propietaria de la clínica como al técnico anestesista. Hasta ahora ambas personas enfrentan causas por homicidio culposo y comercialización de medicamentos no autorizados.

El fiscal Aldo Cantero, quien investiga la muerte de una niña en una clínica odontológica, adelantó que está analizando formular imputación por nuevos delitos. En ese sentido, refirió que la propietaria del consultorio podría ser procesada por estafa, mientras que el técnico del IPS, por “planillerismo”.

Surge una nueva arista en el caso de la muerte de una niña dentro de un consultorio odontológico de Asunción. El fiscal del caso, confirmó que el técnico anestesiólogo que aplicó la anestesia no era el indicado para el procedimiento. Además marcó su entrada laboral en IPS Central y de ahí fue a trabajar a la clínica privada.