7 de mayo de 2026

Durante una manifestación frente a tribunales por parte de organizaciones sociales denominada Articulación Curuguaty, y que contó además con la adhesión del sacerdote José de Paula Oliva, cuestionaron al fiscal de la masacre Jalil Rachid así como al juez de la causa José Benítez, a quienes hicieron una “entrega simbólica” del “Premio de la Vergüenza”.