24 de junio de 2026

El “Like” parece un gesto mínimo: un pulgar, un corazón, un toque. Sin embargo, su ubicación privilegiada en la pantalla y su presencia constante en casi cualquier red social lo convierten en una de las piezas de diseño más influyentes de la vida digital. No solo mide popularidad: también la fabrica. Y, en ese proceso, puede activar una emoción incómoda y frecuente en internet: la envidia.

“Ni siquiera es tan inteligente” constituye una frase que se destaca por su celosa ambición. Así, mezclada con una falsa admiración por el trabajo ajeno, la envidia toma el rol de la inoportuna invitada que no podemos desechar fácilmente de nuestra vida.



¿Te molesta que tu compañera se compre el último modelo de celular, mientras que el tuyo es un polifónico sin carcasa?, ¿o estás harto de ver que tu amigo se manda el físico y vos tenés que entrar a la pileta con remera? Si te sentís identificado, entonces sos una persona envidiosa. Este sentimiento puede ser causado porque te creés menos que los demás o deseás el mismo reconocimiento que reciben ellos.