18 de junio de 2026

A ocho días de los incidentes del superclásico , uno de los jefes de la barra brava de Cerro Porteño, autodenominada Comando es el que recibió la mayor sanción: la de ir a parar a una cárcel de máxima seguridad. Luis Servín esgrimió en su defensa que el escudo antimotín le entregaron a él y que lo levantó, no para exhibirlo a la hinchada contraria, sino para mostrar a un policía, conocido suyo.