11 de febrero de 2026

Un estudio de la Universidad de Pensilvania revela que las expresiones faciales, lejos de ser reacciones automáticas, son fruto de una compleja red neuronal. Esta investigación, liderada por Geena Ianni, cuestiona ideas tradicionales sobre el control emocional y motor.
¿Qué ocurrirá si nos regalan una varita mágica o cae dinero del cielo? Considerar lo que pasaría nos invita a dejar volar la imaginación, ubicándonos en esa situación o, como diríamos en forma popular, “de gua’u nomás”. A estos pensamientos llamamos divagues y, aunque parezcan simples suposiciones, pueden significar y expresar muchas cosas.