26 de agosto de 2026
Como todos los años, nos vuelven a llamar la atención las frutillas y sus derivados ofertados al costado de la ruta en Areguá y ciudades aledañas. Allí, no hay lo que no hay: frutillas frescas, tortas, dulces, jugos, licores y vaya uno a saber cuántas cosas más. Llega su temporada y a la guapeza de los productores se suma la creatividad de los que venden.



Lo que comenzó como un proyecto impulsado por la pasión por la agronomía, hoy se transforma en una experiencia de turismo rural en Caacupé. En el barrio Daniel Escurra, a unos 500 metros de la variante de la Ruta PY02, un cultivo con 5.000 plantas de frutilla de la variedad Dover abre sus puertas para que las familias recorran la plantación y cosechen sus propios frutos frescos.
