9 de febrero de 2026

Durante siglos, antes de los motores y los GPS, hubo tripulantes silenciosos y de cuatro patas que ayudaron a que los grandes viajes de descubrimiento llegaran a buen puerto: los gatos. En las crónicas aparecen como simples “animales a bordo”, pero su papel fue mucho más importante de lo que parece. Sin ellos, muchas travesías habrían sido más cortas, más peligrosas… o directamente imposibles.


En el verano de 1889, la reina Margarita de Saboya saboreó una pizza en Nápoles que cambiaría la gastronomía italiana. Sin embargo, la veracidad de este relato, considerado mito por muchos historiadores, despierta preguntas sobre la auténtica historia detrás de la pizza Margarita.

SAN JUAN BAUTISTA, Misiones. Un diagnóstico médico que en su momento fue considerado irreversible terminó convirtiéndose, con el paso de los años, en un testimonio de fe y esperanza. Paola Solís Flores, oriunda de esta ciudad, hizo público un documento clínico que en su momento cerraba toda posibilidad médica y que hoy contrasta con una realidad impensada: se encuentra con vida y sin rastros de la enfermedad. La historia conmovió a usuarios de las redes sociales.

Durante miles de años, los perros fueron seleccionados sobre todo por lo que podían hacer: cazar, guardar, pastorear, tirar de trineos. Hoy, en cambio, muchos se eligen por cómo se ven: hocicos chatos, patas cortas, pelajes abundantes o colores poco comunes. La transición entre un perro de trabajo y un perro de “diseño” no fue casual. Ocurrió, en buena medida, en un momento muy concreto de la historia: la época victoriana.