2 de enero de 2026

Para financiar distintos programas y proyectos a cargo de las instituciones públicas, los organismos multilaterales y bilaterales conceden préstamos cuyas condiciones difieren según el acreedor. El acceso efectivo a estos recursos no se produce de manera automática, sino que depende del grado de avance físico y financiero de cada iniciativa. En este esquema, los desembolsos se liberan de forma gradual y están directamente vinculados al cumplimiento de hitos y metas por parte de los organismos ejecutores, lo que convierte a la capacidad de gestión y ejecución en un factor determinante para la utilización efectiva del financiamiento disponible.