22 de mayo de 2026

Quizás ya viste a un perro que se queda fijo mirando una esquina, se eriza el lomo y ladra con insistencia hacia un lugar donde, al menos para los humanos, no hay nada. El comportamiento suele interpretarse como “señales” de presencias invisibles. Pero veterinarios y especialistas en conducta canina coinciden en que, en la enorme mayoría de los casos, la explicación es menos paranormal y más sensorial.