5 de marzo de 2026

SALAMANCA. Cuanta más totalitaria sea la ideología de un partido político, no importa su signo, más se empeñan sus adherentes en sembrar en su entorno los símbolos que los representan. Y cuanto más cerradas sean esas ideas, más se sacralizarán dichos símbolos. Los ejemplos están al alcance de todos: la esvástica de los nazis, el “fascio” de los fascistas, la hoz y el martillo en la Unión Soviética, etcétera.

El arzobispo de Asunción, Mons. Edmundo Valenzuela, afirmó que por honestidad profesional de pastores de la Iglesia Católica no tomarán jamás parte por uno u otro partido político. Aclaró que sí colaborarán con quienes buscan la justicia y el bien común. El prelado presidió la multitudinaria misa de ayer en la basílica de Caacupé.
