5 de febrero de 2026

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, amenazada por un juicio político, comenzó a mover piezas ayer para retener a algunos de los seis ministros del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) –que rompió con el gobierno– y abrió negociaciones con otras formaciones políticas. El Partido Progresista, de la coalición, también podría salir del gobierno.