25 de octubre de 2026
Las últimas semanas estuvieron dominadas por un suceso que pocas veces ocurre en la política paraguaya: la ruptura dentro del Partido Colorado. Un quiebre histórico que ocupó las agendas de los medios, las conversaciones en las casas, las reuniones de amigos, los análisis de todo color y de toda tendencia. Y con razón: lo que ocurre dentro del partido que gobierna este país desde hace décadas siempre tiene consecuencias que van mucho más allá de sus internas. Pero precisamente porque esa discusión ocupa tanto espacio, vale la pena detenerse un momento y recordar que hay un país real, con problemas reales, que no puede darse el lujo de esperar a que la política termine de reacomodarse.