2 de abril de 2026

El titular del PLRA, Hugo Fleitas, recordó el sangriento operativo policial de 2017 que acabó con la vida del joven dirigente Rodrigo Quintana. Criticó que la Justicia siga sin aclarar quién ordenó el asalto a la sede partidaria y alertó sobre el actual sometimiento de las instituciones al poder de turno.

La Cámara de Apelaciones confirmó la sentencia que condenó a 24 años de cárcel al suboficial de la Policía Nacional Gustavo Adolfo Florentín Silva, por el homicidio doloso de Rodrigo Quintana, ocurrido en la madrugada del 1 de abril de 2017 en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico. Se trata del único condenado por el hecho registrado en el marco de las protestas en contra del proyecto de enmienda para la reelección presidencial de Horacio Cartes.

Las razones y fundamentos por los cuales no se permitió el ingreso al Museo de la Justicia a un grupo de personas el pasado 31 de marzo, a pesar de haberlo solicitado formalmente y la orden de operaciones de la Policía forman parte de un pedido de informes que solicitó la Cámara de Senadores al Poder Judicial y al Ministerio del Interior.

Los jueces que sentenciaron al suboficial Gustavo Adolfo Florentín Silva a 24 años de cárcel por el homicidio doloso agravado de Rodrigo Quintana, concluyeron que el operativo policial en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), en la madrugada del 1 de abril del año 2017, se realizó en prosecución a hechos de vandalismo en el marco de la protesta contra la enmienda constitucional.
Un viejo aforismo dice que hay muchas leyes, pero poca justicia. Esto le calza a nuestro país, donde la inseguridad jurídica es endémica. En el caso Rodrigo Quintana, por ejemplo, se juzga a una sola persona, supuesto autor material, cuando lo esencial es quién ordenó el asalto al PLRA.Y en la mafia de los pagarés hay leyes que protegen a los delincuentes, y nada de justicia para las víctimas.

El padre de Rodrigo Quntana, Fidelino Quintana, reveló que supuestamente el expresidente Horacio Cartes quiso reunirse con él luego del asesinato de su hijo en la sede del PLRA. “Quería venir personalmente a mi casa”, detalló el hombre.