24 de abril de 2026
Al señor Santiago se lo nota solo. Aunque está rodeado de gente. Recibe cascotazos surtidos y nadie sale a rodearlo de escudos. Hablo de defensas institucionales. Hasta su abogado creó más incertidumbres y no lo rescató del laberinto de conjeturas en que está inmerso. Entonces, recurre al autoelogio. No le queda opción.