21 de septiembre de 2026

Mientras el BCP endureció en 2024 las reglas para transparentar la inversión tecnológica en el sector financiero, ueno cerró el 2025 registrando el 100% de su patrimonio informático en una cuenta genérica, tras un incremento millonario en un solo año. La entidad habría evitado utilizar una subcuenta creada por el regulador para evitar que los bancos “inflen” sus activos.

Con la extradición de José Peirano Basso, uno de los integrantes de la familia propietaria del Banco Alemán, responsable de la última gran crisis bancaria de nuestro país, se abren viejas heridas que hasta hoy no llegaron a cicatrizar del todo. Recordamos hoy a través del testimonio de víctimas y testigos, este episodio negro para la historia del sistema financiero paraguayo.
A más de 2,6 millones asciende la cantidad de cuentas habilitadas en el sistema financiero local hasta el mes de febrero último, según el informe de “Indicadores Financieros” del Banco Central del Paraguay (BCP). Creció 3,6% en los últimos tres meses, en tanto que los depósitos 7,5%.

El sistema financiero paraguayo, en su conjunto, superó holgadamente las pruebas de tensión al segundo semestre del 2014 aplicado por la Superintendencia de Bancos (SIB). Dichas pruebas demostraron que los bancos y financieras están bien capitalizados y en condiciones de cumplir las exigencias legales en casos de presentarse eventuales situaciones de estrés o crisis.
El sistema financiero paraguayo de la actualidad es considerado como uno de los sectores más sólidos de la economía nacional, aportando de manera directa un 3% al producto interno bruto (PIB). La consolidación del sector no fue tarea fácil para los actores financieros debido a que en años anteriores problemas de supervisión por parte del Banco Central del Paraguay (BCP), así como ciertas acciones poco ortodoxas provenientes de participantes afortunadamente apartados del sector, llevaron a dos importantes crisis financieras a mediados de los 90 y principios de 2000. Luego de un periodo de adecuaciones y reacomodos del sistema financiero entre los años 2002-2004, así como mejoras en la regulación y supervisión por parte del Banco Central, se observa una vuelta a la confianza marcada por un gran crecimiento del sector financiero en el Paraguay.