3 de enero de 2026
Nuestro país como un centro regional de captación de inversiones para la industria, el comercio y los servicios no es mero sueño. Es absolutamente posible. Paraguay cuenta para tal propósito con los activos estratégicos suficientes que además pueden ser maximizados. Energía eléctrica, tierra, clima, gente joven. Sin embargo, la puesta en marcha de este tipo de centro regional no se debe a que los paraguayos no lo deseen, sino porque sus dirigentes son los que impiden ese gran salto cuántico que podemos llevar a cabo.