20 de febrero de 2026
La tortura sigue formando parte de la rutina policial bajo la dictadura comunista en China y los golpes con barras eléctricas, la privación del sueño o el encadenamiento de detenidos a sillas de hierro son algunas prácticas habituales, desveló ayer un informe de Human Rights Watch (HRW). Todo el aparato represor es empleado incluso contra acusados de delitos comunes, sin verse atisbos de solución a estas prácticas criminales.