Google pone a la venta el Fitbit Air: sin pantalla, libre de suscripción y con coach de IA. Una de las principales novedades de este dispositivo es que el Fitbit Air, que cuesta 99,99 dólares, no requiere de una suscripción de pago obligatorio, mientras que los aparatos competidores de formato similar -como Whoop- dejan de funcionar y quedan inoperativos si el usuario cancela una suscripción que oscila entre los 200 y los 350 dólares anuales.

En ese sentido, el modelo de Google permite el rastreo de funciones básicas de manera gratuita tras la compra del hardware.
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No obstante, si los usuarios desean utilizar el conjunto de funciones completas, que incluye un entrenador de inteligencia artificial (IA) y una biblioteca de ejercicios, tienen que adquirir una suscripción denominada Google Health Premium, que tiene un coste de 100 dólares al año, la cual incluye un periodo de prueba de tres meses gratis.

El Fitbit Air es el dispositivo más pequeño de la marca hasta la fecha -es un 20 % más ligero que el modelo Fitbit Luxe anterior-, y cuenta con un diseño sin pantalla en forma de una pequeña pastilla que se inserta en las correas intercambiables.
Qué hacer el Fitbit Air
A pesar de su pequeño tamaño, monitorea la frecuencia cardíaca, las fases del sueño, el oxígeno en sangre (SpO2) y ofrece alertas de fibrilación auricular así como hasta siete días de batería, pero no incluye controles de música ni pagos con Google Wallet.
El diseño del aparato responde al creciente interés de los consumidores por herramientas que eviten el uso de pantallas.
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Un estadounidense promedio revisa su teléfono unas 200 veces al día y pasa un tiempo total frente a la pantalla de 7 horas, según estudios de la Universidad Estatal de Michigan y de AllConnect, respectivamente.
La interfaz de la aplicación Google Health -que ya no se llama Fitbit- cuenta con cuatro pestañas principales: Hoy, Fitness, Sueño y Salud.
Esta IA sirve como asistente y, aunque no memoriza todos los detalles de la vida del usuario, sí registra datos médicos de relevancia, como la existencia de lesiones previas, para estructurar y adaptar los planes de acondicionamiento físico basándose en esas limitaciones, según pudo comprobar EFE, a quien Google dio acceso anticipado al dispositivo.
Los usuarios pueden registrar datos mediante comandos de voz o subiendo imágenes, como tomarle una foto a plato de comida para obtener un análisis nutricional, e incluso vincular su historial clínico a la aplicación usando verificaciones de identidad como CLEAR y b.well.
Esto permite al coach de IA analizar y resumir resultados de laboratorio, como los niveles de colesterol, para brindar consejos precisos.
