Entre lanchas rápidas, arrecifes coralinos amenazados y hoteles de lujo que conviven con pequeñas islas de pescadores, las Islas del Rosario se han convertido en la escapada obligada de quienes visitan la ciudad amurallada.
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¿Qué son exactamente las Islas del Rosario?
El llamado “Rosario” no es una única isla, sino un archipiélago conformado por alrededor de 28 pequeñas islas y cayos.

La mayoría son de propiedad privada, con casas vacacionales y hoteles boutique, mientras que los visitantes suelen concentrarse en playas y clubes de día (beach clubs) habilitados para turismo.
Todo el conjunto hace parte del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, creado para proteger uno de los ecosistemas coralinos más importantes del Caribe colombiano.

Bajo esas aguas verdes se extienden arrecifes, praderas de pastos marinos y manglares que sostienen la vida de peces, crustáceos y aves marinas.
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Cómo llegar: el viaje desde Cartagena
- Punto de salida habitual: Muelle de La Bodeguita, en el centro histórico de Cartagena.
- Duración del trayecto: 45 a 60 minutos en lancha rápida, dependiendo del clima y del tipo de embarcación.
- Horarios: la mayoría de embarcaciones salen entre las 8:00 y las 9:00 a.m. y regresan a Cartagena entre las 3:00 y las 4:00 p.m.
Tours organizados vs. transporte independiente

- Tours de un día (plan “pasadía”). Incluyen transporte en lancha, almuerzo típico (normalmente pescado, arroz con coco y patacón), uso de instalaciones en un hotel o club de playa y, en algunos casos, actividades como snorkel.
- Alojamiento en las islas Para quienes desean pasar la noche, algunos hoteles y hostales incluyen el transporte en sus tarifas, mientras otros lo cobran por separado. Esta opción permite disfrutar con más calma, ver el atardecer y, en ciertos puntos, experiencias nocturnas como el plancton bioluminiscente cercano a Barú.
Recomendación clave: operadores autorizados
La afluencia masiva de turistas ha generado una proliferación de operadores informales. Las autoridades recomiendan:
- Reservar con agencias y hoteles establecidos,
- Verificar que la lancha tenga chalecos salvavidas para todos,
- Desconfiar de vendedores que ofrecen “ofertas” de último minuto en playas y calles sin información clara de precios.
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El agua esmeralda: qué esperar al llegar
El impacto visual es inmediato: aguas poco profundas que pasan del turquesa al verde intenso y fondos de arena blanca que hacen que el mar parezca brillar desde abajo.

No todas las playas del archipiélago son iguales, pero algunos rasgos se repiten:
- Aguas calmas y transparentes en la mayoría de los sectores protegidos por arrecifes.
- Playas pequeñas y estrechas, muchas privadas o asociadas a hoteles.
- Clubes de playa que ofrecen camas balinesas, música y servicio de bar, junto con zonas más tranquilas y rústicas para quienes buscan silencio.
Buena parte de la experiencia se vive sobre el agua: en lanchas, kayaks, tablas de paddle o simplemente con gafas de snorkel flotando sobre los corales.
Mejor época para ir
Aunque se puede visitar todo el año, el clima y el mar cambian.
- Temporada seca (diciembre a abril):
- Temporada de lluvias (mayo a noviembre):
En cualquier época, las autoridades pueden cancelar salidas de lanchas si el oleaje es demasiado fuerte. Conviene confirmarlo con el operador la noche anterior o en la madrugada.
Qué hacer en las Islas del Rosario
Los arrecifes coralinos son el principal atractivo natural:
- Snorkel:
- Buceo (scuba):
Además, en una de las islas funciona un oceanario donde se exhiben delfines, tiburones, tortugas y otras especies marinas. Allí se realizan presentaciones y se ofrecen actividades de interacción con animales.

La instalación genera opiniones divididas: algunos visitantes la consideran una oportunidad educativa, mientras organizaciones ambientales cuestionan el mantenimiento de fauna silvestre en cautiverio y el impacto de este tipo de atracciones en un área protegida.
Antes de visitar, conviene informarse y tomar una decisión consciente.
Playas y clubes de día: el modelo dominante en muchas islas es el “day pass”:
- Acceso a una playa privada o semiprivada.
- Uso de tumbonas, duchas, baños y, en algunos casos, piscina.
- Almuerzo incluido o a la carta.
Hay opciones masivas, con música alta y actividades, y otras más silenciosas enfocadas en el descanso. La elección define en gran medida la experiencia.
¿Vale la pena alojarse en las islas?
Pasar la noche en el archipiélago cambia por completo el ritmo del viaje:
- Después de que las lanchas de pasadía regresan a Cartagena, las islas se vacían de visitantes.
- El ambiente se hace más silencioso, con cielos despejados y, en algunas zonas, buena observación de estrellas.
- Algunos alojamientos ofrecen salidas nocturnas a zonas de plancton bioluminiscente cercanas, especialmente en la zona de Barú.
El rango de precios va desde hostales sencillos hasta hoteles de lujo con servicio todo incluido. El confort, la estabilidad de la energía eléctrica y la presión del agua varían significativamente entre establecimientos, por lo que conviene leer reseñas recientes antes de reservar.
