Tailandia refuerza vigilancia turística tras incidentes de índole sexual en Phuket

Playa Railay con barco de cola larga en Krabi, Tailandia.
Playa Railay con barco de cola larga en Krabi, Tailandia, imagen ilustrativa.Shutterstock

El gobierno tailandés reforzará la vigilancia turística tras incidentes sexuales en Phuket, afectando la imagen del país. Dos turistas enfrentan la expulsión del país, mientras un esfuerzo mayor para proteger valores culturales se implementará antes de recibir 33,5 millones de visitantes previstos para este año.

El gobierno tailandés prometió el miércoles reforzar la vigilancia de los turistas tras una serie de incidentes de carácter sexual que, según dijo, perjudican la imagen del país, muy dependiente del turismo.

Los turistas que incurran en un “comportamiento inapropiado” serán objeto de acciones legales, indicó en un comunicado la oficina del primer ministro, Anutin Charnvirakul.

“Las medidas tienen como objetivo proteger los valiosos valores culturales de Tailandia”, añadió, precisando que los controles policiales se intensificarán en los lugares de ocio.

Incidente en un tuk tuk en Phuket

Esto ocurre después de un incidente el lunes por la noche en la isla de Phuket, donde una pareja fue sorprendida practicando sexo oral a bordo de un tuk tuk.

Un español de 41 años y una peruana de 43 reconocieron los hechos y están sujetos a un procedimiento de expulsión, informó la policía de inmigración.

Según medios locales, dos parejas de franceses ya habían sido expulsadas de Phuket en febrero y marzo tras ser filmadas manteniendo relaciones sexuales, una en un tuk tuk y la otra en una playa.

La desnudez o los actos sexuales en público pueden ser castigados en Tailandia con una multa de hasta 5.000 bahts (unos 130 euros).

A pesar de su reputación como destino festivo, Tailandia, mayoritariamente budista, sigue siendo un país socialmente conservador donde las muestras públicas de afecto están mal vistas.

Su sector turístico es vital para la economía, pero el número de visitantes aún no ha recuperado los niveles previos a la pandemia de covid-19.

El país del sudeste asiático espera recibir alrededor de 33,5 millones de turistas extranjeros este año, unos dos millones menos de lo previsto inicialmente, debido en parte a la guerra en Oriente Medio.