La transformación del río Mapocho: de cloaca a corredor verde en Santiago

Una imagen de archivo sin fecha distribuida el 22 de mayo de 2026 por la Fundación Charles Darwin muestra a un pulpo pigmeo azul recién descubierto en las islas Galápagos. Mientras patrullaban las aguas profundas de las islas Galápagos, los investigadores encontraron a un nuevo pulpo no más grande que una pelota de golf, un hallazgo que no resulta tan inusual para un animal que sigue siendo tan misterioso como siempre.
Una imagen de archivo sin fecha distribuida el 22 de mayo de 2026 por la Fundación Charles Darwin muestra a un pulpo pigmeo azul recién descubierto en las islas Galápagos. Mientras patrullaban las aguas profundas de las islas Galápagos, los investigadores encontraron a un nuevo pulpo no más grande que una pelota de golf, un hallazgo que no resulta tan inusual para un animal que sigue siendo tan misterioso como siempre.123026+0000 RODRIGO ARANGUA

La revitalización del río Mapocho ha transformado su ribera en un espacio de vida y actividad. Este cambio, resultado de un ambicioso proyecto de saneamiento, celebra la recuperación de un ecosistema vital para Santiago y sus habitantes.

Un millar de personas corre un domingo por la ribera del río Mapocho a su paso por la capital chilena. Hace unos años, habría sido impensable con sus aguas contaminadas, pero hoy los habitantes disfrutan de su renacer gracias a un innovador proceso de saneamiento.

“Para Santiago es un orgullo recuperar algo que estaba muy perdido, pero ahora está impecable”, dice jadeante Eulogio Cancino, de 58 años, en la meta de una carrera de 10 kilómetros organizada para celebrar la vuelta del río.

Corredores participan en una carrera a lo largo de las riberas del río Mapocho en Santiago el 17 de mayo de 2026.
Corredores participan en una carrera a lo largo de las riberas del río Mapocho en Santiago el 17 de mayo de 2026.

A 20 kilómetros de allí, en La Ermita, una pequeña localidad en la cordillera de los Andes donde nace el río, el agrónomo Joaquín Moure destaca la abundancia de nutrientes que tiene el Mapocho, cuyo proyecto de limpieza llevó 12 años y concluyó en 2010.

“Aporta a la diversidad y es un refugio para la naturaleza y el ser humano”, dice a la AFP Maoure, de la Fundación Mapocho Vivo.

El río, de 110 kilómetros de longitud, recibió por décadas el 97% de los residuos de Santiago, de casi 10 millones de habitantes.

Vista del río Mapocho fluyendo por su cauce en las estribaciones andinas en las afueras de Santiago el 28 de abril de 2026.
Vista del río Mapocho fluyendo por su cauce en las estribaciones andinas en las afueras de Santiago el 28 de abril de 2026.

Era una cloaca a cielo abierto. Nadie se detenía a mirar sus aguas marrones -producto de residuos mineros- y quienes lo cruzaban se tapaban la nariz.

Economía circular

Su descontaminación, una obra público-privada, implicó la construcción de un túnel de 28 kilómetros para canalizar las aguas servidas a plantas de tratamiento llamadas “biofactorías”.

Corredores participan en una carrera a lo largo de las riberas del río Mapocho en Santiago el 17 de mayo de 2026.
Corredores participan en una carrera a lo largo de las riberas del río Mapocho en Santiago el 17 de mayo de 2026.

El agua ya tratada se devuelve al cauce, y sirve para regar cultivos sin peligro de que generen tifus o hepatitis, enfermedades frecuentes cuando se hacía con aguas servidas.

“Usamos todos los residuos para producir gas, alimentar de energía a la planta y los lodos se transforman de fertilizantes en la agricultura”, explica Cristian Schwerter, director de planificación e ingeniería de la sanitaria Aguas Andinas.

Vista del río Mapocho fluyendo por su cauce en las estribaciones andinas en las afueras de Santiago el 28 de abril de 2026.
Vista del río Mapocho fluyendo por su cauce en las estribaciones andinas en las afueras de Santiago el 28 de abril de 2026.

Por este modelo de economía circular y cero residuos, la ONU premió a Aguas Andinas -parte del grupo francés Veolia- en la cumbre climática COP-24 en Polonia en 2018.

Vuelve el bagrecito

En sus aguas también volvió la vida. Unas 80 especies -endémicas, nativas y exóticas- habitan en torno al río, como el mamífero coipo y las aves garzas cuca y taguas.

Corredores participan en una carrera a lo largo de las riberas del río Mapocho en Santiago el 17 de mayo de 2026. Las aguas contaminadas del río Mapocho, que atraviesa la capital chilena, alguna vez avergonzaron a los residentes, quienes ahora disfrutan de él tras su limpieza.
Corredores participan en una carrera a lo largo de las riberas del río Mapocho en Santiago el 17 de mayo de 2026. Las aguas contaminadas del río Mapocho, que atraviesa la capital chilena, alguna vez avergonzaron a los residentes, quienes ahora disfrutan de él tras su limpieza.

El mejor recibido es el bagrecito, un pez endémico de apenas unos centímetros y vistosos bigotes, que sólo sobrevive en aguas limpias.

“Tener un pez nativo en un sistema hídrico es una buena noticia” y su retorno indica que “todo lo que da soporte a la vida está en buenas condiciones”, dice la bióloga Natalia Sandoval, gerente técnica del Centro de Ecología Aplicada.

Con un bagrecito en la mano, Moure celebra que el Mapocho sea “seguro para él”.

Aunque el río fue declarado en enero “Humedal urbano” para reconocer su valor ambiental y protegerlo, hay basura en algunos tramos de sus orillas.

Dado que pasa por 16 comunas “tiene una administración territorial fragmentada”, lo que complica su protección, advierte Margarita Jaar, arquitecta de la Universidad Diego Portales.

Su recuperación es parte de una transformación más amplia de Santiago. Una ciclovía de 42 kilómetros y varios parques ribereños cambiaron la relación de los capitalinos con su río.