El “Ciclón” en llamas: Una limpieza drástica en Barrio Obrero
El presente de Cerro Porteño transita por una tormenta que unió una profunda crisis deportiva con un terremoto institucional. Las recientes caídas ante Sportivo Trinidense (2-1) y Sportivo 2 de Mayo (2-0) no solo encendieron las alarmas por la falta de respuestas en la cancha, sino que destaparon una evidente falta de actitud que colmó la paciencia de la directiva. La respuesta del presidente Blas Reguera no tardó en llegar con decisiones de mano dura.
Lea más: San Lorenzo-Trinidense, choque de realidades opuestas en el inicio de la fecha 14
En una medida drástica, el mandamás azulgrana apartó del plantel principal a pesos pesados como Cecilio Domínguez, Juan Manuel Iturbe y Robert Piris da Motta, además de Cristhian Paredes y Abel Luciatti. Todos ellos deberán entrenarse con la reserva mientras la directiva negocia salidas “amistosas”. La reestructuración barrió además a varios integrantes del staff, llevándose puesto incluso a un ídolo de la casa como Julio dos Santos, quien se desempeñaba en la Secretaría Técnica.

Con el título del Clausura prácticamente utópico tras quedar muy relegado de la cima, y con jugadores bajo un severo período de “emplazamiento” para lo que resta del año, el Ciclón tiene un salvavidas obligado: la Copa Paraguay. Allí enfrentará en cuartos de final a Sportivo San Lorenzo, con la imperiosa misión de instalarse por primera vez entre los cuatro mejores del certamen y rescatar una temporada que agoniza.
Urgencias auriazules: Luqueño también camina por la cuerda floja
Del otro lado de la línea de cal, el panorama de Sportivo Luqueño no es mucho más alentador. Los dirigidos por Lucas Barrios atraviesan un bache pronunciado con cuatro derrotas en sus últimas cinco presentaciones, un registro que los mantiene peligrosamente acechados por el fantasma del descenso en la tabla de promedios. El golpe anímico de la última caída ante Sportivo Trinidense —un duelo donde merecieron mejor suerte pero se les escapó de las manos— duele en la antesala de este compromiso, más aún atendiendo que Rubio Ñu sumó de a tres.

Por ahora, el “Chanchón” respira aliviado fuera de la zona roja gracias a la floja campaña que arrastra Rubio Ñu. Con un Sportivo San Lorenzo ya condenado y descendido matemáticamente ocupando el fondo de la tabla de promedios, la lucha por evitar la segunda plaza fatídica se perfila como un mano a mano al rojo vivo entre el Auriazul y el propio Rubio Ñu, sin descuidar a un Recoleta FC, que con los malos resultados que viene arrastrando, también acecha de cerca.
