Tras la “poda”: Cerro Porteño resurge con una goleada ante Sportivo Luqueño en Itauguá

El argentino Pablo Ezequiel Vegetti Pfaffen (37 años) festeja el primer tanto de la goleada de Cerro Porteño sobre Sportivo Luqueño, se acerca a la celebración Fabrizio "Bigote" Domínguez Huertas (28).
El argentino Pablo Ezequiel Vegetti Pfaffen (37 años) festeja el primer tanto de la goleada de Cerro Porteño sobre Sportivo Luqueño, se acerca a la celebración Fabrizio "Bigote" Domínguez Huertas (28).

Cerro Porteño goleó 3-0 al Sportivo Luqueño en Itauguá, por la 14ª fecha del torneo Clausura. Tras la salida de varios referentes en la “poda” de la semana, el Ciclón resurgió con su mejor versión. Pablo Vegetti, Lucas Merolla y Derlis Rodríguez marcaron los goles del triunfo azulgrana.

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Cerro Porteño pasó de la frustración a la reacción. Después de la derrota ante el 2 de Mayo y la posterior separación de varios referentes del plantel principal, el Ciclón presentó una formación prácticamente renovada y respondió con una contundente victoria frente al Sportivo Luqueño. Ocho cambios respecto al último partido marcaron el nuevo escenario azulgrana, que tuvo una respuesta futbolística muy diferente a la de sus anteriores presentaciones.

Los cuestionamientos apuntaban a los mismos problemas: la falta de preparación física, las constantes lesiones y la escasa respuesta de varios jugadores en los momentos decisivos. Este sábado, en Itauguá, Cerro mostró otra cara, con mayor intensidad, despliegue y determinación para resolver el encuentro.

El cambio comenzó desde el arco, con el ingreso del joven Ángel Martínez, quien no tuvo demasiadas exigencias, pero respondió con seguridad cuando fue requerido, desviando y controlando remates complicados. En defensa, Lucas Merolla, Alexis Cañete y Lucas Quintana, este último con el brazalete de capitán, ofrecieron solvencia y firmeza para contener los intentos del rival.

En la mitad de la cancha, César Bobadilla y Ariel Gamarra aportaron despliegue y dinámica, con un ida y vuelta que contrastó con uno de los déficits más señalados del equipo en anteriores jornadas: la pérdida de energía durante el segundo tiempo. Esta vez, el conjunto azulgrana mantuvo el ritmo y la intensidad.

Es cierto que el Sportivo Luqueño atraviesa dificultades para sostener un funcionamiento convincente y traducir sus intentos en resultados, un factor que también debe considerarse al evaluar la actuación azulgrana. Sin embargo, Cerro cumplió con creces y aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje al resto del plantel: el rendimiento y el compromiso son condiciones indispensables para mantenerse en el equipo.

El argentino Pablo Vegetti marcó el primer gol a los 12 minutos. La jugada nació de un lateral ejecutado por Blas Riveros, quien cedió el balón a Ariel Gamarra. El mediocampista envió un centro al área, Ignacio Aliseda intervino con otro envío hacia el arco y Vegetti conectó primero con el travesaño. El rebote le quedó servido al delantero, que empujó el balón para establecer el 1-0.

A los 27 minutos, el Ciclón amplió la ventaja con una acción colectiva en la que Aliseda volvió a ser protagonista.

El atacante, uno de los más desequilibrantes de la noche, habilitó a Fabricio Domínguez Huertas, quien envió el centro al área. César Bobadilla remató y estrelló el balón en el travesaño, pero esta vez fue Lucas Merolla quien aprovechó el rebote para establecer el 2-0.

Lucas Gabriel Merolla (31 años) celebra su primer gol en Cerro Porteño en la goleada frente a Luqueño.
Lucas Gabriel Merolla (31 años) celebra su primer gol en Cerro Porteño en la goleada frente a Luqueño.

En la segunda parte, Derlis Rodríguez sentenció el encuentro con el tercer tanto. La acción comenzó con otro lateral, que Domínguez jugó para Rodríguez. Este combinó con Bobadilla, quien lanzó un centro al área que se desvió en un defensor luqueño. El balón volvió a quedar a disposición del atacante, que remató de primera para sellar el 3-0 definitivo.

El efecto de la poda tuvo una repercusión inmediata en el equipo azulgrana, que consiguió una victoria contundente y quedó a seis puntos de los líderes del torneo Clausura. La actuación alimenta la expectativa de una recuperación, aunque un solo partido no basta para confirmar que los problemas anteriores quedaron atrás.

Cerro tendrá ahora otro desafío el miércoles, por la Copa Paraguay, una nueva oportunidad para ratificar que los cambios no fueron solamente una reacción circunstancial tras la derrota ante el 2 de Mayo. La goleada ante Luqueño dejó una señal positiva, pero la verdadera medida será la capacidad de sostener el rendimiento y volver a meterse en la pelea por el título.