La estructura de esta deuda se concentra mayoritariamente en el sector bancario, con 41.800.000 dólares comprometidos con diversas entidades financieras. A este monto se suman las obligaciones con la dirigencia saliente, donde figuran 5.800.000 dólares pendientes con Juan José Zapag y 500.000 dólares con Juan Carlos Pettengill. Un punto relevante en la asamblea fue la mención de la condonación parcial realizada por Zapag, quien decidió absorber una parte importante de lo que el club le adeudaba, evitando así que la cifra global de pasivos fuera aún mayor.
Para contrarrestar el impacto de estos casi 50 millones de dólares en deudas, el informe de la directiva saliente puso énfasis en el valor de los activos del club, tasados en 148.600.000 dólares. Esta valoración contempla tanto la cotización del plantel profesional de fútbol como las propiedades inmobiliarias de la entidad. Con estos activos como garantía de solvencia, los socios dieron el visto bueno al documento, cerrando un ciclo administrativo con una clara radiografía de la millonaria carga financiera que enfrenta la institución azulgrana, en este tiempo en el que ingresa a la transición dirigencial.
