Tras el pitazo final, Bobadilla no pudo ocultar lo que significó ese cierre agónico del partido y el peso de haber debutado rodeado de futbolistas de amplia trayectoria. “Cuando convertimos el último gol, se me vino muchísimas cosas en mente, todo lo que mi mamá y mi papá batallaron para que yo hoy día esté acá. Poco a poco se está viendo el fruto del sacrificio de todos ellos, el mío, de Dios. La verdad que me tocó debutar con un grupo muy lindo, con jugadores de jerarquía de gran alto nivel. Y bueno, cuando las cosas no salen, Cerro pone todo de sí, da todo y bueno, esta victoria lo ciclón”.
Consultado sobre las claves tácticas y de actitud para inclinar la balanza en la etapa complementaria, donde el equipo mostró carácter y los cambios surtieron efecto, el mediocampista reveló el mensaje que recibieron en los vestuarios. “En el entretiempo el profe nos dijo que salgamos con todo, demostremos la calidad que tiene este grupo, que este grupo si todos están activos, todos están al 100, no creo que nadie se pueda igualar a nosotros. Y bueno, en el segundo tiempo salimos con todo, pusimos huevo, mostramos lo que vale este escudo y conseguimos la victoria, gracias a Dios”.
Para oriundo de la ciudad de Capiatá, consolidarse en el primer equipo del “Ciclón” representa la realización del anhelo de miles de jóvenes que hoy se forman en las divisiones formativas de la institución. “Una emoción muy grande. Estoy en el club más grande del país, del continente y la verdad que es el sueño del pibe, todo jugador que está entrenando allá en el Parque Azulgrana, yo sé que sueña con esto. Cada madre, cada padre que está en las gradas apoyando a sus hijos, yo sé que en mente tienen esta visión de sus hijos que es llegar a primera y gracias a Dios yo estoy honrando todo el sacrificio que dieron por mí y mis padres”.
Sobre el cierre del cotejo, el juvenil tuvo la chance de definir él mismo frente al portero Morínigo tras una intensa disputa de balón. Sin embargo, en lugar de buscar la gloria personal que ameritaba sacarse la camiseta del festejo, tomó la decisión más inteligente. “Yo creo que para mí una asistencia vale mucho más que el gol porque el equipo sale ganando y tenemos la alegría de todos los hinchas azulgranas que día a día está apoyándonos en las buenas o en las malas y eso, gracias a Dios se nos dio la victoria. Yo también tenía el arco entre ceja y ceja, pero le escuchaba a Cecilio Domínguez como loco gritándome y le vi de reojo y le dejé al costado para que haga el gol”.
Finalmente, al confirmarse que sus padres estuvieron en Tuyucuá alentándolo, el volante se quebró de alegría y les dedicó el triunfo a ellos y a todo su entorno cercano que lo acompaña desde sus inicios en las escuelas de fútbol. “Vinieron, desde la escuela de fútbol que no se pierde ningún partido mío. Primero que nada quiero darle las gracias a mi mamá, a mi papá, esto es más gracias a ellos, es fruto de su sacrificio, todo lo que dieron por mí para que yo llegue a estar donde estoy hoy y la verdad que verles las gradas me da una emoción muy grande. Yo sé que todo niño sueña con darle esa alegría a sus padres, demostrarles que el fruto de ellos, que el sacrificio de ellos dio fruto. Agradecerle a todos mis familiares que estuvieron acompañándome día a día, a mi padrino, a mi madrina, a todos desde su casa, yo sé que me tienen buena onda y nada, muchas gracias a ellos.”
