A sus 63 años, el estratega argentino dialogó con TyC Sports antes de tomar vuelo rumbo a nuestro país, dejando en claro que su vínculo con Paraguay y con el club azulgrana trasciende lo estrictamente profesional.
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El “Ciclón” atraviesa un momento delicado en el plano local —marcha noveno entre doce equipos— y recientemente quedó eliminado de la Copa Libertadores en los octavos de final ante Palmeiras, un combo que precipitó la necesidad de un golpe de timón. Lejos de esquivar la realidad, el experimentado DT asumió el reto con la honestidad que lo define.
Un romance que se reencuentra
Para Costas, cruzar la frontera hacia suelo guaraní significa volver a un lugar donde la historia personal y afectiva pesa tanto como la táctica. Así lo expresó sin filtros en la previa: “Sí, la verdad que contento, contento de volver a Paraguay. Primero, no lo digo ahora porque vuelvo. Si no saben lo que amo a Paraguay, la gente lo sabe muy bien. Fue el país que me abrió las puertas para trabajar, porque fue el primer país. Y, de ese momento, la verdad que los quiero mucho a todo el pueblo paraguayo. Aparte, me trataron siempre muy bien”.
El idilio con la institución de Barrio Obrero, donde ya dejó su huella en el pasado, fue otro de los ejes emotivos de su testimonio: “Y, bueno, volver a Cerro, donde pasé dos años y medio bárbaros. También habíamos logrado campeonatos. Pero, más allá de eso, cómo me trató la gente siempre. La verdad, estoy muy contento y, bueno, con un desafío también. Un desafío hermoso, que sabemos que no está bien en este momento. Pero para eso vamos”.
Identidad y rebeldía: la receta para levantar al Ciclón
Ante un panorama complejo, la gran incógnita pasa por saber cómo planea inyectar anímica y futbolísticamente a un plantel golpeado. Al ser consultado sobre el sello que buscará imprimirle de inmediato a sus dirigidos, el argentino apeló a la mística de los grandes y a la exigencia histórica de la institución: “Siempre lo mismo, que hay que levantar. Cerro no puede estar así, es un grande. Y ellos saben muy bien que tienen que dar un poco más todos. A veces no hay que quedarse, no hay que tirar nunca la toalla. Hay que levantarla siempre. Y bueno, como sabemos que mis equipos son intensos. Ellos saben bien porque tengo bastantes jugadores ahí que tuve ya”.
