El Puskas Arena de Budapest respira fútbol de máxima tensión. El Arsenal está ante las puertas del día más importante de su historia moderna y Mikel Arteta no esconde la magnitud del desafío. Lejos de alimentar polémicas, el estratega vasco compareció ante los medios con un enorme respeto hacia el banquillo rival, reconociendo el espejo en el que se miró durante años.
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Mikel Arteta, entrenador del Arsenal, alabó a su homólogo en el París Saint Germain este sábado, Luis Enrique, y dijo que siempre ha sido una “referencia” y una “inspiración”. El entrenador español atendió a los medios de comunicación en el Puskas Arena de Budapest antes de la disputa de la final de la Liga de Campeones contra el Paris Saint Germain y se deshizo en halagos hacia Luis Enrique. “Siempre ha sido una referencia para mí, desde que era un jugador. Y ahora como entrenador por lo que ha hecho. Puedes ver su huella, la identidad del equipo, cómo juega el equipo. Es una inspiración”, expresó el entrenador español.

El hambre del campeón de Inglaterra
El Arsenal llega a esta final tras ganar la Premier League por primera vez en 22 años y está a las puertas de conseguir el doblete Premier-Champions, algo que no han logrado nunca en su historia. Esta reciente gloria británica, lejos de relajar a la plantilla, parece haber inyectado una dosis extra de ambición en el vestuario ‘Gunner’.
Cuando fue preguntado sobre si ha visto algo diferente en sus jugadores ahora que son campeones de Inglaterra, el técnico español fue tajante: “Ahora veo que quieren más. Porque saben cómo se sienten y ahora quieren sentirlo muchas veces más”.
Con esa mentalidad ganadora, Arteta analizó la evolución de ambos conjuntos respecto a sus duelos del pasado y dejó claro que el equipo llega en un estado óptimo de madurez para afrontar la cita cumbre del continente. “Lo hemos preparado muy bien, estamos muy concentrados, con mucha confianza. Estamos aquí porque nos lo merecemos. Hemos usado cosas de los partidos de la temporada pasada, pero ambos hemos evolucionado, el escenario ha cambiado también. Es el partido más grande del fútbol. Todos quieren estar, todos saben lo importante que es y lo importante que es tener un impacto cuando es necesario”.

Sin favoritismos y con el parte médico cerrado
Arteta no quiso entrar en favoritismos y sentenció muy rápido la posibilidad de que el Paris Saint Germain tenga esa ventaja: “Ellos son los vigentes campeones. Estamos aquí para quitarles eso”.
De cara a la final, Arteta confirmó que Jurrien Timber y Noni Madueke están disponibles para jugar y que la única baja que tienen es la de Ben White, que se va a perder el Mundial por un problema en la rodilla.
Finalmente, al ser consultado sobre cómo va a vivir la noche previa al partido de fútbol más importante de su carrera como entrenador, Arteta demostró mantener la cabeza fría y la mente puesta en la concentración absoluta, confiando plenamente en el trabajo realizado durante la semana. “Tengo una rutina muy clara. El trabajo quiero que esté hecho ya. Cenar con todos, estar un rato tranquilo y dormirme”.
