Vélez Sarsfield alcanzó un acuerdo para incorporar a Ronaldo Martínez como nuevo refuerzo de cara a la segunda mitad de la temporada. El atacante paraguayo, de 28 años y con paso inmediato anterior por Talleres de Córdoba, se mudará a Liniers para sumarse a la delantera del equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto.
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La negociación, según información publicada por medios argentinos a partir de las conversaciones entre las partes, quedó encaminada para que el futbolista se integre de inmediato al plantel. La llegada del canterano de Cerro Porteño se cerró bajo una modalidad de préstamo con cargo por 18 meses. Además, el acuerdo incluye una obligación de compra que no se activa de manera automática, sino que está condicionada al cumplimiento de objetivos deportivos.
En términos prácticos, Vélez incorpora al delantero con una ventana de evaluación ligada al rendimiento competitivo Si no surgen contratiempos, el oriundo de Eusebio Ayala, Departamento de Cordillera viajará a Buenos Aires mañana para cumplir con el procedimiento habitual: chequeos médicos y, luego, la firma del contrato que oficialice su vínculo con la institución.
La secuencia es clave porque marca el tiempo real con el que contará el cuerpo técnico para integrarlo al grupo y empezar a trabajar su adaptación, tanto física como futbolística. La incorporación se produce en la antesala de un partido de alta exigencia, ya que Vélez se prepara para enfrentar a Boca Juniors en los octavos de final de la Copa Argentina. En una eliminatoria de estas características, la disponibilidad de caras nuevas en ataque puede transformarse en una variable, ya sea como alternativa desde el inicio o como recurso durante el desarrollo.
El fichaje trae, además, un dato sugerente: una de las actuaciones recientes más destacadas de Martínez con la camiseta de Talleres se dio precisamente frente a Vélez en el certamen local, en el que anotó uno de sus cuatro tantos con la “T”. Ese antecedente no garantiza impacto inmediato, pero explica parte del interés: el jugador llega con un registro cercano —y favorable— en un duelo ante el mismo rival institucional que ahora lo incorpora.
