Tite, que se encontraba sin equipo desde su salida del Cruzeiro el pasado mes de marzo, firmó un vínculo contractual que lo mantendrá al frente del “Fogão” hasta diciembre de 2028. Su misión principal será devolverle el protagonismo a una institución que no levanta un título de gran peso desde su histórica doble corona en el Campeonato Brasileño y la Copa Libertadores en 2024.
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Un estratega de jerarquía mundialista
El currículum del nuevo estratega avala su peso en el continente. Fue uno de los seleccionadores más longevos al mando de la Canarinha, conduciendo al Scratch durante seis años y disputando los mundiales de 2018 y 2022, además de conquistar la gloria en la Copa América de 2019.
A nivel de clubes, su trayectoria incluye pasos por gigantes como el Flamengo y el Cruzeiro, además de su inolvidable etapa dorada en el Corinthians, donde levantó el Brasileirão, la Copa Libertadores y el Mundial de Clubes en 2012. Asimismo, su dilatada carrera iniciada en 1990 incluye experiencias internacionales en los Emiratos Árabes con el Al Ain y el Al-Wahda.
Debut desde la grada y tiempo para trabajar
Debido a los plazos administrativos, Tite no alcanzó a ser inscrito para el encuentro de esta noche entre el Botafogo y el Gremio por el Campeonato Brasileño en el estadio Nilton Santos, por lo que vivirá el compromiso desde las tribunas.
A partir de este jueves, el flamante DT tendrá un respiro clave: 17 días de trabajo exclusivo debido a que el club, ya eliminado de la Copa Libertadores y la Copa de Brasil, centra todos sus cañones en el torneo doméstico, el cual sufrirá un parón por la nueva fecha FIFA.
El panorama exige reacción inmediata. El Botafogo marcha en la decimocuarta posición de la tabla con 32 unidades, a unos lejanos 25 puntos del líder Flamengo, y su gran prioridad actual es la permanencia. Hoy por hoy, el equipo carioca apenas le saca cuatro puntos de ventaja al Vasco da Gama, el primero de los equipos que actualmente marca la zona de descenso.
Tras el interinato de Rodrigo Bellão —quien asumió el mando desde la salida de Carvalho el pasado 18 de agosto y ahora pasará a integrar la comisión técnica como auxiliar—, Tite toma el mando con la urgencia de enderezar el rumbo de un gigante brasileño en apuros.
