“En este momento, por mi parte, voy a centrarme en el equipo y en el adversario. Noruega es un equipo, en mi opinión, de los cinco mejores de Europa, con grandes jugadores”, afirmó Jorge Jesus ante los medios, recalcando que “tenemos que estar centrados y en este momento ese es el problema”, manifestó el seleccionador luso.
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Pese a posponer las explicaciones detalladas para el final del encuentro (“Después del partido habrá tiempo para hablar de eso”), el estratega luso quiso dejar constancia de la jerarquía de su excapitán y aplacar cualquier lectura de conflicto personal: “Cris es un símbolo de la selección portuguesa, es un símbolo de Portugal, que quede bien claro”, sentenció de forma tajante.
El foco absoluto del cuerpo técnico pasa por conseguir una victoria clave que asegure la clasificación a los cuartos de final del certamen europeo, manteniendo al margen el revuelo mediático que sacude al combinado nacional.
La sombra de la tormenta en el búnker luso
Las declaraciones de Jorge Jesus llegan en un momento de máxima tensión institucional. La crisis estalló el pasado miércoles, en la víspera del encuentro de Liga de las Naciones ante Dinamarca (partido que Portugal terminó ganando por 4-2).
El conflicto se desató tras la conferencia de prensa en la que el propio seleccionador confirmó que Cristiano no sería parte del once inicial por segundo partido consecutivo. La molestia del astro venía gestándose desde el compromiso previo frente a Noruega, disputado el domingo anterior, donde no jugó ni un solo minuto a pesar de realizar trabajos de calentamiento durante más de media hora sobre el césped.
Tras abandonar la concentración el mismo miércoles, el delantero de Funchal dejó un mensaje enigmático en su cuenta de Instagram que mantiene a la expectativa a todo el país: “A su debido tiempo diré la verdad a todos los portugueses sobre las razones que motivaron mi salida del equipo nacional, al cual siempre estuve dedicado”, expresó el histórico “7”.
Con el ambiente cargado de expectativas tanto en lo deportivo como en lo extradeportivo, Portugal saldrá a la cancha con la obligación de vencer a Noruega mientras el país aguarda las explicaciones que prometió el capitán.
