El héroe de la noche fue Mikel Merino. El centrocampista del Arsenal, convertido en el revulsivo por excelencia de la Roja, ingresó desde el banquillo para firmar un doblete providencial que dio la vuelta al marcador y aseguró el triunfo, manteniendo además el liderato del grupo en plena pugna con Inglaterra, a la que recibirá en el estadio Metropolitano de Madrid el próximo 15 de noviembre.
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Golpes de orgullo balcánico y zozobra española
El partido comenzó con el guion esperado: España asumió el protagonismo con su once de gala y a Lamine Yamal buscando desequilibrar desde el inicio. Sin embargo, Croacia, dolida tras la humillante goleada encajada ante Inglaterra (0-7), saltó al césped con una cara completamente renovada, apelando al orgullo, la intensidad y la garra guiados por la batuta eterna de Luka Modric.
Los balcánicos neutralizaron los intentos de un Lamine Yamal muy vigilado por la defensa local. Fruto de ese empuje y de una vertiginosa contra, los croatas golpearon primero: Matanovic disparó cruzado, Unai Simón dejó el rechace muerto y Ivan Perisic, a sus 37 años, apareció con instinto felino para cabecear a la red y desatar la locura en las gradas. El susto pudo ser mayor instantes después tras un error en la salida de balón de Unai Simón que casi aprovecha el propio Matanovic.
España intentó reaccionar antes del descanso con chispazos de Oyarzabal y Dani Olmo —muy aplaudido en su regreso a Croacia tras su paso por el Dinamo de Zagreb—, culminando con una clarísima ocasión en el tiempo añadido gestada por Pedri para Lamine Yamal que no encontró el premio del gol.
La pizarra de De la Fuente y el show de Mikel Merino
En la reanudación, Luis de la Fuente volvió a demostrar su pulso clínico con los cambios. La entrada de Mikel Merino en sustitución de Baena reorganizó el tablero: Dani Olmo pasó a la banda izquierda y el juego de España fluyó con la fluidez habitual, arrinconando a unos croatas que empezaban a notar el desgaste físico.
Tras un par de avisos —incluyendo una acción donde Lamine Yamal cayó en el área pidiendo un penalti que quedó en anécdota—, el muro croata se derrumbó en el minuto 61. Un balón suelto dentro del área le cayó a Merino, quien con un preciso zurdazo batió a Livakovic para poner el empate y desatascar el partido.
El encuentro entró en una fase de máxima tensión. Slaven Bilic retiró del campo a Modric para buscar aire fresco, mientras Croacia resistía heroicamente. Un error de Zubimendi en el área casi cuesta caro, pero Unai Simón se lució con una parada salvadora ante Perisic. Poco después, el propio Perisic vio la segunda tarjeta amarilla tras derribar a Cucurella, sepultando las esperanzas locales.
Cuando el empate parecía sentenciado, emergió de nuevo la figura de Mikel Merino. A falta de apenas dos minutos para el final, el navarro firmó una obra maestra: un control orientado sensacional con la pierna izquierda seguido de un remate inapelable que selló el 1-2 definitivo.
Con esta victoria, la cuarta consecutiva, España reafirma su condición de candidata indiscutible y asegura su presencia entre los ocho mejores del continente con la autoridad de los grandes campeones.
Ficha técnica del partido:
Croacia (1): Livakovic; Stanisic, Sutalo, Vuskovic, Gvardiol; Modric (Petar Sucic, minuto 66), Kovacic (Pasalic, minuto 87), Jakic, Vlasic (Baturina, minuto 71); Matanovic (Beljo, minuto 66) y Perisic.
España (2): Unai Simon; Pubill, Laporte, Cubarsí, Cucurella; Pedri (Yeremy Pino, minuto 87), Rodri (Zubimendi, minuto 71), Olmo (Fermín, minuto 71): Baena (Merino, minuto 46), Lamine Yamal (Víctor Muñoz, minuto 78) y Oyarzabal.
Goles: 1-0, minuto 17: Perisic. 1-1, minuto 61: Merino. 1-2, minuto 88: Merino. Árbitro: Erik Lambrechts (Bélgica). Expulsó con doble amarilla a Pelisic (minuto 22 y 79) y amonestó a Modric (minuto 65) y a los españoles Rodri (minuto 66) y Víctor Muñoz (minuto 90+2).
Incidencias: Partido de la cuarta jornada en el Grupo A3 de la Liga de Naciones disputado en el estadio Poljud de Split ante unos 34.000 espectadores.
