Con el eco todavía presente de una noche inolvidable, el capitán afirmó que ya extraña vestir los colores de la selección argentina y defendió el peso de una decisión meditada tras más de dos décadas de trayectoria internacional.
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“Ayer fue mi último partido y ya extraño vestir la celeste y blanca. Sé que estoy tomando la decisión correcta”, escribió el astro en sus redes, repasando un camino que definió como “lleno de alegrías y también de algunas tristezas”, pero en el que reconoció que “valió la pena cada paso”, expresó el máximo ídolo argentino.
El rosarino, de 39 años, admitió que todavía le quedaron muchas cosas por expresar y que resulta complejo condensar en un texto todo lo vivido tras cerrar un ciclo dorado con la Albiceleste.
Agradecimientos del alma y el recuerdo a Maradona
En su carta abierta, el capitán tuvo palabras de profunda gratitud hacia su círculo más íntimo. Destacó de forma especial a su familia, a quien atribuyó un pilar fundamental “en los momentos difíciles, cuando más lo necesitaba”, además de extender el reconocimiento a sus amigos, compañeros, entrenadores y cuerpos técnicos que marcaron su paso por el combinado nacional.
Un párrafo aparte mereció el recuerdo eterno a Diego Armando Maradona. Messi le agradeció por haber colocado a “nuestro país donde se merecía estar” y reiteró su convicción de que el legendario capitán del 86 los acompañó “estando acá con nosotros y también desde el cielo, en cada paso que dimos”.
Asimismo, el crack tuvo palabras de reconocimiento para las instituciones que defendió a lo largo de su carrera por respetar siempre su vínculo con el combinado nacional, y cerró sus agradecimientos con una invocación a Dios, cuya guía consideró indispensable para alcanzar la cima.
Números de otra galaxia y una despedida inolvidable
El mensaje llega un día después de la monumental fiesta celebrada en el estadio Monumental, donde Argentina se impuso 3-0 a Benín con una anotación de penalti del propio Messi ante más de 85.000 espectadores.
Aquella noche de lágrimas, homenajes y emoción pura —que incluyó también la emotiva despedida de Nicolás Otamendi, autor del primer tanto— dejó cifras que ya forman parte de la mitología del fútbol mundial, acumulando 208 partidos disputados con la selección mayor y 126 goles convertidos para consolidarse como el máximo artillero histórico, todo ello bajo un liderazgo indiscutible dentro y fuera del campo.
“Fue un orgullo muy grande defender esta camiseta”, había confesado el delantero en el centro del terreno de juego, rodeado de sus seres queridos. Aunque reconoció que apartarse de la rutina albiceleste generará un vacío difícil de llenar, ratificó que el ciclo ha llegado a su puerto natural.
El cierre de su publicación estuvo dedicado a quienes estuvieron en las buenas y en las malas: “Soy un agradecido. Los quiero mucho, los voy a extrañar y siempre voy a darles las gracias por haber estado a nuestro lado, a mi lado”, concluyó, coronando el mensaje con dos corazones albicelestes.
