En una última jornada dramática, Cremonese consumó su descenso a la Serie B tras sufrir una inapelable derrota por 1-4 en su propio estadio. El equipo se jugaba la supervivencia en la máxima categoría de Italia, pero fue completamente superado por el ímpetu de un Como que, bajo la dirección técnica del español Cesc Fàbregas, rompió todos los pronósticos para sellar una histórica clasificación a la próxima Champions League.
Una ausencia notable y la mirada puesta en la Albirroja
En medio de la debacle del conjunto de Cremona, resaltó la ausencia del delantero paraguayo Antonio Sanabria. El atacante ni siquiera integró el banco de suplentes en el partido más decisivo del año, cerrando así una temporada sumamente complicada y marcada por la irregularidad, donde acumuló 25 apariciones, registrando apenas un gol y una asistencia.

Tras este duro golpe en el fútbol italiano, la principal carta de gol de la Albirroja deberá cambiar rápidamente de chip. “Tony” se integrará de forma inmediata a los entrenamientos de la selección paraguaya comandada por Gustavo Alfaro, con el objetivo de llegar en óptimas condiciones al inicio del Mundial de Norteamérica 2026.
El Como fue un rodillo implacable
La resistencia de la Cremonese comenzó a desmoronarse a los 36 minutos de juego. El español Jesús Rodríguez desató la fiesta visitante con un disparo afortunado que se desvió en un defensor local para transformarse en el 0-1. La tensión aumentó en la reanudación del segundo tiempo, cuando el propio Rodríguez asistió con precisión a Anastasios Douvikas, quien no perdonó para estirar la ventaja a 0-2.
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Aunque Cremonese intentó reaccionar y encontró una luz de esperanza gracias a un gol de penal de Federico Bonazzoli que significó el 1-2, los fantasmas del descenso terminaron por sepultar cualquier intento de remontada. En pleno desespero local por buscar el empate, el Como aprovechó los espacios y sentenció la historia con un doblete letal de Da Cunha, decretando el 1-3 y el 1-4 definitivo.
Mientras el Cremonese del delantero paraguayo asimila el golpe de volver inmediatamente a la segunda división, el Como celebra una hazaña europea impulsada también por la caída del Milán ante el Cagliari. Un contraste total de emociones en el cierre de la temporada italiana.
