La plaza del Palacio Real se quedó pequeña para albergar una marea humana que quería agradecer el esfuerzo de los “Vikingos”, eliminados con la cabeza muy alta el pasado sábado ante Inglaterra (2-1 en la prórroga), tras haber dejado en el camino a gigantes como Brasil y Costa de Marfil.
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El “Ro” vikingo hace vibrar la capital (con ritmo real)
El momento cumbre de la noche llegó sobre las 21:30 hora local. Con el equipo frente a la multitud, comenzó el ya célebre “Ro” vikingo: miles de personas sincronizadas imitando el movimiento de remar al grito de “ro” (remar en noruego).

La escena, que ya es un símbolo de esta selección, tuvo un director de orquesta de lujo: el príncipe heredero Haakon, encargado de marcar el ritmo de la tripulación tocando el tambor. “Es sencillamente increíble ver todo el apoyo que recibimos y hasta qué punto todo el país está detrás de nosotros. Tanta alegría, tantas sonrisas... Es fantástico”, declaró emocionado el capitán de la selección, Martin Ødegaard, a la cadena pública NRK.

La ausencia de Haaland en la plaza
La nota llamativa de la jornada la protagonizó la gran estrella del equipo, Erling Haaland. Aunque el delantero del Manchester City sí estuvo presente en la recepción privada ofrecida previamente por el rey Harald en el palacio, no pudo unirse a las celebraciones masivas en la plaza debido a que tenía que tomar un vuelo de inmediato, según confirmaron fuentes de la NRK.
Pese a la baja de su goleador en el fin de fiesta, Oslo demostró que este equipo ya se ha ganado un lugar en el corazón de su gente. El fútbol noruego acaba de firmar su época dorada.

