Con este triste desenlace, el “Santo” superó los negativos registros de Silvio Pettirossi (2008) y Atlético Tembetary (2025) —ambos perdieron la categoría en la fecha 14—, consagrándose oficialmente como el descenso más prematuro bajo el actual formato de 12 equipos y 44 fechas acumuladas del certamen liguero de nuestro fútbol.
Lea más: Guaraní empata con San Lorenzo y decreta su descenso prematuro
Un Apertura para el olvido y una pesada mochila
El calvario del elenco Rayadito comenzó a escribirse temprano en el primer semestre. A lo largo de las 22 rondas del torneo Apertura, San Lorenzo naufragó en el fondo de la tabla al cosechar apenas 15 unidades, producto de 3 triunfos, 6 empates y 13 derrotas, además de una alarmante sequía reflejada en sus 14 goles a favor frente a los 41 en contra. El regreso a la élite tras cinco años de ausencia se convirtió en una pesadilla insostenible, al punto de que tuvieron que pasar 15 fechas para que el equipo pudiera conocer la victoria por primera vez en el certamen.

La agonía del Clausura y un golpe letal sin respuestas
Con ese pobre colchón de puntos, el equipo quedó lapidariamente condicionado en la tabla de promedios. El plantel encaró el torneo Clausura consciente de que necesitaba prácticamente una campaña de campeón para mantenerse en el círculo privilegiado, pero la falta de incorporaciones de peso terminó por dinamitar cualquier esperanza de salvación. El empate de hoy frente al Cacique significó apenas su tercer punto en este segundo semestre, sumándose a las igualdades que había registrado anteriormente ante el Recoleta FC, en la primera y segunda rueda.
La campaña refleja una crisis sin atenuantes en la que está siendo la trigésima tercera temporada del club “santo” en la máxima categoría del fútbol paraguayo. En 35 partidos disputados, el conjunto santo obtuvo apenas 18 unidades, con un saldo lapidario de 3 victorias, 9 empates y 23 caídas que sentenciaron su retorno a la División Intermedia, todo esto cuando aún restan nueve fechas para ponerle fin al campeonato.

La última bala competitiva en la Copa
Sin margen de acción ni objetivos en el torneo doméstico, el único consuelo competitivo que le queda a la institución para salvar el honor del año es la Copa Paraguay, donde deberá medirse ante Cerro Porteño por los cuartos de final. Una última función para intentar regalarle una alegría agónica a su sufrida hinchada en medio de una temporada para el olvido.
