Al referirse al goleador, Diego Gómez, quien celebró su cumpleaños número 23 dándole la victoria a Paraguay, Alfaro destacó su madurez y el impacto de su carrera en la élite. “Lo de Diego Gómez me hace feliz; hoy es su cumpleaños. Diego está en un momento extraordinario, en un momento de plenitud; está muy aplomado, muy maduro y creciendo, y apenas tiene 23 años. Pasó rápidamente por un montón de escenarios: desde irse a jugar a la MLS con Lionel Messi, con Sergio Busquets, con Jordi Alba y con Luis Suárez, hasta redebutar —porque ya había debutado en la Selección Nacional— al convertir ese gol contra Brasil”.
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El estratega también resaltó la rápida adaptación del volante al fútbol inglés y su calidad humana, factor que considera fundamental en la construcción del grupo. “Su paso al Brighton, el acomodarse rápidamente a un fútbol tan demandante como el de la Premier League y terminar como top scorer en la Carabao Cup, siendo un volante... son cosas que refuerzan su fortaleza como jugador. Pero yo me quedo con su fortaleza humana: con lo que es él como chico y como hombre, los gestos que tiene con su familia, su humildad y la generosidad que demuestra. Ya he hablado antes de todos los gestos que ha tenido en ese sentido. La verdad es que uno está feliz de tenerlo a Diego y, como le dije, no había mejor momento para regalarse algo por su cumpleaños que el gol que nos diera el triunfo. Estoy muy feliz por él y por el equipo, porque sé lo que para él significa Paraguay”.
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Sobre el final, Alfaro tomó la palabra para dedicar el resultado a Alejandro “Kaku” Romero Gamarra, tras el fallecimiento de su padre, recordando además un triste vínculo que los unió en el pasado. “Y quiero dedicarle este triunfo a Kaku Romero Gamarra; quiero mandarle a él y a toda su familia un abrazo muy grande. Sé que está atravesando un momento difícil. Me tocó la fatalidad de ser su técnico en Huracán cuando falleció su madre, y ahora me toca ser técnico de la Selección de Paraguay cuando fallece su padre. Lo queremos mucho, el plantel lo aprecia enormemente y le mandamos un abrazo muy, muy grande. Estamos todos con él; en el vestuario decíamos: ‘este es un triunfo para Kaku y su familia’. Así que desde acá, un abrazo enorme del alma a la distancia para todos ellos”.

