En la penúltima jornada de la Ligue 1, el oriundo de Caaguazú volvió a ser el factor diferencial que rompió los esquemas. Durante el ajustado triunfo de su equipo por 2-1 ante el Brest, la “joya” se vistió de arquitecto para asistir, demostrando una visión de juego y una capacidad de resolución que hoy lo posicionan como un atacante con más variantes en su repertorio.
Lea más: Julio Enciso comanda el triunfo del Estrasburgo ante Brest
Tras el duelo por la Fecha 33, el paraguayo utilizó sus redes sociales para transmitir calma e ilusión a sus seguidores. “Contento de sumar una asistencia y feliz por volver a la victoria. Seguiremos trabajando para terminar de la mejor manera. Gracias a Dios siempre”.

Una temporada de grandes números
La regularidad es el gran salto de calidad para Julio en este ciclo 2025/26. Su capacidad para ser determinante en diversas competiciones habla de un futbolista que va evolucionando y agregando variantes a su juego, capaz de adaptarse a diferentes contextos tácticos, hasta inclusive jugando de “9” tras la lesión del argentino Joaquín Panichelli. Con 41 partidos disputados, el canterano de Libertad logra una cifra que lo hace temible de cara al arco rival, con 19 participaciones directas en goles, producto de 12 tantos y 7 asistencias.
En la máxima categoría del fútbol francés, se consolidó como un titular inamovible tras 26 presentaciones. Mientras tanto, en la vitrina de la Conference League, demostró que la presión internacional le sienta bien al registrar aportes directos de gol en casi todos sus encuentros (3 goles y 3 asistencias). Sin embargo, su versión más implacable apareció en la Copa de Francia, donde registró una estadística demoledora de 6 goles en apenas 5 partidos, confirmando un instinto goleador que la Albirroja necesitará en su vuelta a la cita ecuménica tras 16 años de ausencia.
La Albirroja sonríe ante un presente alentador
Para el cuerpo técnico de la Selección Paraguaya, el estado de forma de su número 10 es la mejor noticia posible a menos de un mes del debut mundialista. Mientras otras selecciones sufren por la fatiga de sus figuras, Julio Enciso llega con el motor encendido, ritmo de competencia y la confianza de quien se sabe protagonista de una de las ligas más exigentes del mundo. Paraguay lleva a un jugador talentoso al Mundial de Norteamérica, a un referente que aprendió a dominar los tiempos de Europa, a potenciar su juego, y que podría estar listo para dar el gran salto después de la cita ecuménica.

