La aventura en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 llegó a su fin en la cancha, pero el romance entre el país y la selección nacional está más vivo que nunca. Tras devolver a Paraguay a la élite del fútbol internacional y despedirse con la frente en alto en unos octavos de final electrizantes ante Francia, la delegación albirroja ya estará en viaje de retorno a casa con el orgullo intacto.
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El vuelo chárter que traslada a los futbolistas guaraníes despegó desde Filadelfia a las 18:00 (hora local) de este domingo. Si el cronograma se cumple sin retrasos, el avión pisará la pista del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi alrededor de las 02:00 de la madrugada del lunes, donde ya se prevé un escenario desbordado de pasión.

Se espera que diversos grupos de hinchas se encarguen a coordinar una movilización masiva en la principal terminal aérea de Luque. Con el objetivo claro de armar un “pasillo de honor” y brindar una cálida bienvenida a un plantel que, bajo la conducción de Gustavo Alfaro, recuperó la mística, la garra y la identidad del fútbol paraguayo.
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Esta campaña mundialista significó la reconciliación entre el equipo y su gente. Los integrantes de la selección albirroja mantuvieron encendida la ilusión de todo un pueblo y compitieron de igual a igual contra una de las máximas potencias del planeta, demostrando una entrega incondicional en cada minuto de juego.

Se espera que la madrugada de este lunes se convierta en un emotivo encuentro civil y deportivo. La Albirroja vuelve sin la copa, pero con el tesoro más grande que un equipo puede conseguir: el respeto, la gratitud y el aplauso cerrado de toda una nación y el reconocimiento internacional por la gran campaña realizada en el certamen ecuménico.

