En 2016, las reservas se ubicaban en torno a los US$ 6.000 millones con valores relativamente estables a lo largo del año. Desde enero, con US$ 6.001,5 millones hasta diciembre con US$ 7.143,9 millones, se observó una tendencia de crecimiento gradual. Este primer tramo de la serie muestra un proceso de recomposición de reservas que sentó las bases para una etapa de expansión más marcada en los años siguientes. La mejora del contexto internacional y la estabilidad macroeconómica interna permitieron una acumulación progresiva de divisas, reforzando el respaldo monetario.
Durante 2017 y 2018 se consolidó este proceso de crecimiento. En 2017 las RIN se mantuvieron mayormente por encima de los US$ 7.000 millones y cerraron el año en US$ 8.145,7 millones. En 2018 el nivel siguió aumentando, tal como se puede observar en la infografía. Este período puede caracterizarse como una fase de fortalecimiento sostenido de la posición externa, en la que las reservas alcanzaron un nuevo escalón estructuralmente más alto que el observado a mediados de la década pasada.
El año 2019 marcó un punto de inflexión. Las reservas habían comenzado el año en US$ 7.928,4 millones y finalizaron en US$ 7.674,7 millones, mostrando una leve tendencia descendente. Si bien no se trató de una corrección abrupta, sí implicó la pérdida de parte de la acumulación lograda en los dos años previos. Este comportamiento estuvo asociado a un entorno externo más desafiante y a una menor entrada de divisas, lo que limitó la capacidad de continuar incrementando el stock de reservas.
En 2020 se produjo una recuperación significativa. Desde US$ 8.068,5 millones en enero, las RIN subieron de forma sostenida hasta alcanzar US$ 9.490,1 millones en diciembre, repunte que coincidió con un contexto de liquidez internacional y políticas monetarias expansivas a nivel global, que favorecieron el ingreso de capitales y la acumulación de activos externos. La pandemia, paradójicamente, generó un entorno financiero internacional que impulsó la disponibilidad de dólares en economías emergentes relativamente estables.
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El impulso continuó en 2021, cuando las reservas alcanzaron niveles históricos. En enero se ubicaban en US$ 9.919,1 millones y en diciembre cerraron en US$ 9.946,6 millones con picos mensuales que superaron los US$ 10.300 millones como en junio (US$ 10.326,0 millones). El período representa uno de los máximos estructurales de la última década, consolidando una posición externa particularmente sólida. Las RIN no solo superaron la barrera de los US$ 10.000 millones, sino que lo hicieron de forma relativamente sostenida durante varios meses.
El año 2022 mantuvo niveles elevados, aunque con mayor volatilidad. Las reservas oscilaron entre US$ 9.792,1 millones en enero y US$ 9.825,0 millones en diciembre con máximos en octubre y septiembre. Si bien no se alcanzaron nuevamente los máximos de 2021, el stock se mantuvo en niveles históricamente altos, mostrando resiliencia ante un entorno internacional más complejo marcado por el endurecimiento de la Política Monetaria global.
En 2023 se observó una fase de corrección al alza. Desde US$ 9.550,9 millones en enero, las reservas aumentaron hasta alcanzar US$ 10.247,8 millones en julio, con valores que superaron los US$ 10.100 millones en varios meses. Este nivel constituyó uno de los picos más altos de toda la serie, solo comparable con los máximos de 2021. Hacia finales del año, las RIN se mantuvieron en torno a US$ 10.196,8 millones, consolidando un nuevo techo histórico.
El año 2024 marcó un cambio de tendencia. Las reservas comenzaron en US$ 9.941,7 millones y descendieron progresivamente hasta US$ 9.872,3 millones en diciembre con mínimos intermedios como US$ 9.742,9 millones en noviembre, comportamiento que sugiere un proceso de utilización neta de reservas, posiblemente vinculado a intervenciones cambiarias, pagos externos o una menor dinámica de ingreso de divisas.
En 2025 la tendencia descendente se profundizó. Desde US$ 9.851,7 millones en enero, las RIN bajaron hasta US$ 9.684,6 millones en febrero, luego repuntaron hasta US$ 10.372,2 millones en marzo, pero posteriormente retomaron una trayectoria de debilitamiento. Para noviembre de 2025, las reservas se ubicaban en US$ 10.420,7 millones, y en diciembre aumentaron a US$ 11.000,8 millones.
En perspectiva, la última década muestra una transformación estructural de las RIN, evidenciando que no siguen una trayectoria lineal, sino que responden a ciclos económicos, financieros y comerciales. No obstante, el nivel actual sigue reflejando una posición externa robusta, que actúa como un amortiguador frente a la volatilidad internacional. El desafío hacia adelante no reside únicamente en preservar el stock alcanzado, sino en sostener una dinámica de acumulación compatible con el crecimiento económico, la estabilidad cambiaria y el fortalecimiento de la credibilidad de la Política Monetaria.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones
