Hace unas semanas atrás, el Poder Ejecutivo se reunió con representantes de frigoríficos de manera a encontrar una salida ante los elevados valores del producto en el mercado interno. En dicho encuentro se anunciaron acciones, que incluyen promociones, reformas estructurales para mejorar el acceso al producto y mayor importación de cárnicos.
Respecto a la posibilidad de que los supermercados traigan carne desde otros países, y no solo la industria frigorífica, el presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Daniel Prieto comentó a ABC que considera “fundamental y más importante” que estas operaciones se realicen a través de los comercios.
“Vemos con buenos ojos que sea a través de ellos, porque eso asegura que el producto llegue efectivamente a la población”, sostuvo.
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Ante esa cuestión, el presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Gustavo Lezcano, mencionó que el gremio como tomador de precio observa “de buena manera” que el Gobierno esté buscando herramientas para atacar un problema que es estructural.
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“Una alternativa”
Señaló que la suba del precio de la carne no es un fenómeno aislado ni coyuntural, sino que responde a factores de oferta, costos, logística y mercado. “La importación es una de las alternativas que puede ayudar a ampliar la disponibilidad de producto y a generar una mayor competencia, lo que siempre termina beneficiando al consumidor”, indicó.
Consultado si la compra de carne de otros mercados permitiría reducir efectivamente los valores a los compradores, precisó que la importación, bien diseñada, no es una solución mágica, pero sí un mecanismo que puede contribuir a estabilizar precios.
El gremialista añadió que cuando hay más oferta y más opciones de abastecimiento, se reducen las tensiones que generan subas bruscas o faltantes. Además, sostuvo que eso permite que el mercado funcione de manera más equilibrada y que el consumidor tenga acceso a precios más razonables.

¿Supermercados pueden importar carne?
En cuanto si estos comercios están en condiciones de importar carne directamente, el titular de la Capasu aseveró que algunos supermercados grandes podrían evaluar operaciones de importación directa, pero no es la realidad de la mayoría del sector.
“El supermercadismo paraguayo es muy diverso: hay grandes cadenas, medianos y pequeños comercios. La importación de carne requiere volumen, financiamiento, infraestructura de frío, logística internacional y capacidad de almacenamiento. No todos los actores del canal minorista cuentan con esa escala”, contó el empresario.
En lo que refiere a las barreras que existen para que el supermercadista importe, afirmó que principalmente, la escala y los costos.
Según alegó, la carne requiere una cadena de frío estricta, depósitos habilitados, controles sanitarios y una logística muy precisa. A su vez, dijo que si esos costos no se diluyen en grandes volúmenes, terminan encareciendo el producto.

El desafío: costo y estructura
Además, están los requisitos sanitarios y los procesos de habilitación, que son indispensables para garantizar la seguridad alimentaria, pero también implican tiempo y estructura.
Por otro lado, destacó que el consumidor es cada vez más racional y más informado. “Si el producto cumple con los estándares de calidad, inocuidad y origen confiable, y tiene un precio más accesible, claramente va a ser una opción. Lo importante es que haya información clara y controles que den tranquilidad”, aseveró sobre si paraguayo acepta carne importada.
Garantizar reglas claras y controles sanitarios
Finalmente, sobre que debería de garantizar el Estado para que la adquisición de productos cárnicos de otros destinos cumpla su objetivo de abaratar precios, manifestó que, reglas claras, controles sanitarios estrictos, trazabilidad, competencia leal y formalidad.
“La importación solo funciona como herramienta de estabilización de precios si se hace con transparencia, sin distorsiones y asegurando que el beneficio llegue efectivamente al consumidor final”, concluyó.
