¿Dónde está el gasoíl? En Petropar se esconden para no explicar qué harán con el contrato de firma catarí

Un equipo de ABC acudió a la planta de Petropar en Villa Elisa, pero no pudo acceder a las oficinas de los directivos, quienes no atendieron a la prensa.
Un equipo de ABC acudió a la planta de Petropar en Villa Elisa, pero no pudo acceder a las oficinas de los directivos, quienes no atendieron a la prensa.ARCENIO ACUÑA

A más de un año y cinco meses de la firma del contrato por más de US$ 61 millones, la empresa catarí Doha Holding no entregó una sola gota de gasoíl y hoy vence la novena prórroga que le otorgó Petropar. Las autoridades de la estatal, que perciben salarios de entre G. 30 millones y G. 45 millones mensuales, evitan explicar qué medidas adoptarán ante el incumplimiento. Todo apunta a que concederían más tiempo a la firma, pese a que la compra del carburante era “urgente”.

Hoy, sábado 28 de febrero, vence la novena prórroga que Petróleos Paraguayos (Petropar), presidida por Eddie Jara, otorgó a la empresa catarí Doha Holding Group LLC, vinculada al hijo del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez Pérez. Sin embargo, los directivos de la estatal continúan sin dar explicaciones sobre las decisiones que se tomarán respecto al contrato con la firma incumplidora.

Todo apunta a que se concedería una décima prórroga a la empresa, pese a que no podrá cumplir con el precio de US$ 610 por tonelada métrica que propuso, debido a que está muy por debajo de la cotización internacional, que esta semana volvió a subir.

El contrato entre Petropar y Doha Holding fue rubricado el 30 de septiembre de 2024, pero a más de un año y cinco meses la firma no entregó una sola gota de las 100.000 toneladas métricas de gasoíl comprometidas, por un valor superior a US$ 61 millones.

Alejandro Domínguez (p); Alejandro Domínguez Pérez, representante de Doha Holding; Eddie Jara, presidente de Petropar; y Julio Jiménez, asesor jurídico de la firma catarí (i a d).
Alejandro Domínguez (p); Alejandro Domínguez Pérez, representante de Doha Holding; Eddie Jara, presidente de Petropar; y Julio Jiménez, asesor jurídico de la firma catarí (i a d).

¿Dónde están el presidente y sus gerentes que cobran millones?

Un equipo periodístico de ABC Color se trasladó ayer por la mañana hasta las oficinas administrativas de la estatal en la planta de Villa Elisa, pero no se permitió el ingreso a las dependencias de los directivos.

La directora de Comunicaciones de Petropar, Norma Caballero, recibió al equipo en su oficina y señaló que ningún directivo iba a atender a la prensa. Además, indicó que no se podía acceder a sus oficinas por “motivos de seguridad”. Caballero afirmó que ninguno de los funcionarios se encontraba en el lugar, situación que se volvió habitual cada vez que periodistas de este diario acuden a la institución.

Ante la consulta sobre si los gerentes que perciben millonarios salarios -entre G. 45 millones y G. 30 millones- no se presentan a trabajar, la funcionaria respondió únicamente que se encontraban ocupados fuera de la oficina.

Norma Caballero, directora de Comunicaciones de Petropar.
Norma Caballero, directora de Comunicaciones de Petropar.

En el caso del presidente Jara, Caballero indicó que estaba en una reunión fuera de la institución. También dijo que el gerente general, William Wilka, se encontraba de viaje; el director comercial, Adalberto Acuña, había salido recientemente de la planta; y sobre el gerente de Comercio Exterior, Ramón Benítez, señaló que no es vocero oficial, pese a que es quien firma los dictámenes para las prórrogas otorgadas a la compañía catarí. El director jurídico, Carlos Arce, tampoco nos atendió.

Fuentes externas indicaron ayer que Eddie Jara no estaría en Petropar desde hace varios días y que el cargo está siendo ejercido interinamente por William Wilka. Añadieron que el titular de la petrolera realiza constantes viajes con viáticos millonarios, lo que ya fue cuestionado en su momento por la Contraloría General de la República (CGR). Entretanto, el gasoíl que debía proveer la empresa sigue sin aparecer, pese a que esta última prórroga fue por cuatro meses.

Jara enfrenta actualmente fuertes cuestionamientos a su gestión por graves inconsistencias detectadas por la Contraloría en su declaración jurada. Incluso, la Comisión Permanente del Congreso Nacional aprobó una declaración que insta al Poder Ejecutivo a su destitución ante la “pérdida de confianza y los graves cuestionamientos a su gestión”.

La garantía que se evita ejecutar desde hace un año y medio

En la adenda que autorizó la novena prórroga —que vence hoy— la empresa extranjera y la petrolera estatal acordaron extender la validez de la garantía de fiel cumplimiento del contrato hasta el 31 de mayo de 2026, garantía que Petropar debe ejecutar en caso de rescisión.

Todo indica que los vínculos de la compañía en altas esferas del Gobierno habrían evitado la ejecución de esta garantía mediante sucesivas prórrogas. La misma equivale al 5% del valor total del contrato (US$ 3.050.000) y nunca fue reclamada, pese a las nueve adendas y reiterados incumplimientos.

Doha Holding presentó como garantía de fiel cumplimiento una simple declaración jurada firmada por el jeque Khalifa Hamad Al-Thani, acompañada de un supuesto “aval” del Qatar International Islamic Bank (QIIB). Sin embargo, no existe garantía bancaria ni póliza efectiva, por lo que el eventual pago dependería de la voluntad de la compañía. No se sabe si el jeque árabe viajó al país para la firma de las nueve adendas.

Los vínculos locales de la firma catarí

Lo cierto es que la sede local de la firma catarí fue fijada en el estudio jurídico Jiménez Balbiani & Asociados, propiedad de Julio Jiménez, dirigente del Club Olimpia y hermano de Monserrat Jiménez, directora jurídica de la Conmebol y colaboradora cercana de Alejandro Domínguez. Documentos a los que accedió ABC Color revelan que el propio Julio Jiménez autorizó la firma de algunas adendas en nombre de la empresa catarí.

En el portal de Contrataciones Públicas figuran como representantes de la firma Alejandro Facundo Domínguez Pérez —hijo del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez— y Saad Doukali. Recién tras la firma del contrato con Petropar fue incorporado Khalifa Hamad Al-Thani como representante.

La empresa había resultado adjudicada en un procedimiento especial de contratación “urgente” con publicación posterior de los documentos —que habría sido direccionado para favorecerla— con un “precio milagroso” de US$ 610 por tonelada metrica, valor que ni Brasil logra en compras masivas y que la propia estatal admitió posteriormente que era imposible de cumplir.

Este mecanismo es utilizado por la petrolera para eludir controles y requisitos legales. Incluso, el pliego de bases y condiciones fue publicado meses después de la adjudicación, en aparente violación de la Ley N° 7021 de Contrataciones Públicas.

Las sucesivas prórrogas también podrían contravenir dicha normativa, que solo permite modificaciones de hasta un 20% del plazo o del monto, y únicamente por causas imprevistas que no beneficien al proveedor. La empresa debía entregar el carburante entre octubre y noviembre de 2024, pero sigue sin cumplir.