Gastos en programas sociales sin focalizar forzará una suba de impuestos, advierte economista

Sede central del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), ubicada sobre la Avenida Mariscal López y República Dominicana.
Sede central del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

El exministro de Hacienda Manuel Ferreira señaló que la falta de recortes en planes como “Hambre Cero” y la pensión de adultos mayores compromete la estabilidad fiscal a largo plazo, pese a la buena imagen internacional del país.

El economista Manuel Ferreira analizó el panorama económico paraguayo, destacando una marcada dualidad entre el éxito diplomático y los desafíos financieros internos.

Según el especialista, aunque el Gobierno ha logrado posicionar favorablemente la imagen de Paraguay en el exterior, la gestión doméstica enfrenta un riesgo creciente debido a la estructura actual del gasto público.

Ferreira subrayó que programas emblemáticos como “Hambre Cero” y la pensión para adultos mayores están generando una presión financiera insostenible al no estar debidamente focalizados.

Al entregarse de manera universal en colegios públicos y a mayores de 65 años sin distinción de necesidad, el dinero resulta insuficiente. “Esto debería ser para las personas e instituciones que realmente lo necesiten”, afirmó.

El especialista fue enfático al describir la gravedad del escenario actual: “Esta es una situación complicada que impacta día a día y hace que no solo las empresas, sino que la gente misma sea la que pase mal todos los días”.

Para el economista, la negativa actual del Ejecutivo a subir impuestos es una promesa difícil de mantener para el futuro.

Advirtió que se están creando las condiciones para que la próxima administración se vea obligada a incrementar la carga tributaria, a menos que se tomen medidas urgentes para optimizar el gasto social.

Sin embargo, reconoció que estas reformas son políticamente complejas de implementar dado el cargado calendario electoral que se avecina.

Finalmente, Ferreira lamentó que, de concretarse un eventual aumento de impuestos, este probablemente no se traduzca en una mejora real de la calidad de vida de la ciudadanía, sino que termine beneficiando a los sectores que tradicionalmente han acaparado los recursos estatales.