Tarjeteo para sobrevivir: el riesgo de comer fiado que crece en hogares de menores ingresos

Compras en el supermercado (foto ilustrativa).
Compras en el supermercado (foto ilustrativa).demaerre

El financiamiento con tarjetas de crédito crece con fuerza en Paraguay y preocupa el avance sobre todo para los segmentos de más bajos ingresos que utilizan sobre todo para financiar compras del súper, especialmente de alimentos. Economista advierte sobre los riesgos de comer fiado.

El aumento de la financiación con tarjetas de crédito para cubrir gastos cotidianos como las compras del supermercado, especialmente de alimentos, es un hecho que preocupa sobre todo en lo que afecta a los segmentos de más bajos ingresos.

Según el economista Víctor Benítez González, el hecho del aumento del tarjeteo se explica en que “el mes para todos los paraguayos se está acortando”, debido a que los ingresos alcanzan para menos días, lo que termina obligando al consumidor a financiar hasta lo más básico, que es alimentos.

En esa lógica, la tarjeta deja de ser un instrumento ocasional y pasa a funcionar como un puente para llegar a fin de mes, especialmente cuando el gasto principal, la comida, se encarece más que el promedio general.

Alta inflación en alimentos empuja al tarjeteo

Esto indicó en referencia a la inflación de alimentos que recientemente se ubicaba en cerca de dos dígitos, (alrededor del 10%), mientras que la inflación general ni llegaba al 2%.

En términos reales, la presión sobre los alimentos continúa siendo más intensa que la inflación general.
En términos reales, la presión sobre los alimentos continúa siendo más intensa que la inflación general.

Como ejemplo de ese encarecimiento, mencionó que la carne llegó a subir cerca de 50% a diciembre del año pasado, al comparar los últimos 24 meses. Cuando los alimentos —un componente rígido del gasto— aumentan más que el promedio, la presión recae con más fuerza sobre los hogares de ingresos medios y bajos, que destinan una proporción mayor de su presupuesto a comer.

Con alimentos subiendo a tasas de dos dígitos, es que explica que buena parte de la población estaría “comiendo fiado”, o sea financiando el supermercado con la tarjeta, detalló.

Para el economista, el origen del problema tiene que ver especialmente por la inflación alimentaria. Sostuvo que el aumento sostenido del costo de la comida está forzando a los hogares a reemplazar ingreso por deuda, especialmente en segmentos con menor colchón financiero.

Incremento del tarjeteo

Según datos oficiales del Banco Central del Paraguay (BCP), el uso de la tarjeta de crédito como herramienta de financiamiento viene subiendo de forma sostenida mes a mes. A febrero de este año, el incremento interanual promedio alcanza 30,64%, un ritmo muy superior al del préstamo bancario global, que en el mismo periodo creció 6,68%.

La brecha entre ambos indicadores sugiere un cambio en la forma de financiar el consumo: más hogares dependen de líneas rotativas y de corto plazo —típicas del “plástico”— en vez de créditos bancarios tradicionales.

Pago inalámbrico en un pos con tarjeta de crédito
Pago en un pos con tarjeta de crédito

El repunte que más preocupa, está en el segmento de líneas de crédito inferiores a G. 3 millones. Allí se observa un aumento anual de 50,20% en la cartera, mientras que la morosidad llega al 6,9%.

Estos datos, según el economista, llevan a pensar que el endeudamiento avanza precisamente donde la suba de precios puede desestabilizar más rápido el presupuesto familiar.

Así por ejemplo para la clase media, que estaría recurriendo al crédito para sostener su consumo, mientras que personas que salen de la pobreza monetaria, con ingresos aún frágiles y expuestos a estos golpes de precios, por lo que permanecen en una condición vulnerable.

Principales riesgos

Según el economista, uno de los principales riesgos de endeudarse por alimentos es que las líneas de crédito pueden agotarse. Y cuando eso ocurre, también puede afectar el consumo.

En ese escenario, el economista advirtió que si el crédito se usa para comer, vestirse o cubrir gastos laborales (como uniformes o traslado), el agotamiento del límite puede derivar en desnutrición o en dificultades para cumplir pagos básicos, incluyendo las propias cuotas de la tarjeta.

En cuanto al sobreendeudamiento, detalló que tiende a empujar a más personas a la morosidad y a incrementar su presencia en registros de empresas de protección al crédito, “tipo Informconf”. Entrar en esos listados puede restringir el acceso a financiamiento formal, encarecer futuros créditos y profundizar el círculo de vulnerabilidad.