Itaipú: ANDE admite que el fin del Acuerdo Operativo obliga a una “nueva forma de negociación”

Central Hidroeléctrica Itaipú.
Central Hidroeléctrica Itaipú.Gentileza

El beneficio que permite a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) ahorrar unos US$ 200 millones anuales expira el 31 de diciembre de este año. El presidente de la institución, Ing. Félix Sosa, reconoció que el futuro de la tarifa dependerá directamente del costo que se fije en la binacional y de las condiciones de un eventual reemplazo para este instrumento técnico.

El Acuerdo Operativo de 2007, instrumento que otorga a Paraguay la preferencia en el uso de los excedentes de Itaipú, llega a su fin este año, dejando la puerta abierta a una incertidumbre sobre los costos de para la ANDE a partir de 2027.

Consultado sobre el impacto de esta caducidad, el titular de la ANDE, Ing. Félix Sosa, señaló que el escenario es complejo y que el resultado final para el bolsillo del usuario estará atado a la tarifa que se logre acordar en la binacional. “Depende mucho con qué tarifa también se queda. Va a depender muchísimo de cuál sea la tarifa en la Itaipú Binacional; eso es muy importante para el país y para el acuerdo operativo”, afirmó.

El fin del acceso a los excedentes baratos

Hasta hoy, el Acuerdo Operativo permite a la ANDE acceder a energía excedente a un costo que representa apenas una fracción de la potencia contratada (aproximadamente un 25% del valor de la energía garantizada). Este “colchón” financiero, estimado en unos US$ 200 millones al año, es lo que ayudó a evitar el temido “tarifazo” en las facturas.

Sosa subrayó que la prioridad histórica sobre estos excedentes es lo que permite tener una “tarifa muy competitiva”. No obstante, ante el vencimiento inminente, el funcionario adelantó que no se busca simplemente prorrogar lo existente, sino migrar hacia un esquema diferente.

“No hablamos necesariamente de un nuevo acuerdo operativo, sino de una nueva forma de negociación de la venta de energía. En esa nueva forma, lógicamente, tenemos que tener un nuevo acuerdo operativo bajo las situaciones actuales”, explicó Sosa.

¿Un ajuste inevitable?

Pese a la cautela oficial, expertos y exautoridades del sector advierten que la transición será crítica. El acuerdo firmado en abril de 2024 entre los gobiernos de Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva estableció que, desde el 1 de enero de 2027, la ANDE deberá contratar el 100% de su potencia necesaria, perdiendo la flexibilidad que le permitía subcontratar potencia firme y compensar con excedentes baratos.

Desde la margen izquierda, la postura es inflexible. El director brasileño de Itaipú, Enio Verri, ya había calificado este beneficio paraguayo como una “asimetría” o un subsidio que el mercado brasileño ya no está dispuesto a costear.

El fantasma del “tarifazo”

Para analistas como el Dr. Victorio Oxilia, el ahorro generado por este acuerdo fue de miles de millones de dólares a lo largo de las décadas. Por su parte, el expresidente de la estatal, Ing. Pedro Ferreira, sugirió que Paraguay debería negociar un acuerdo de estacionalidad (preferencia para Paraguay en verano y para Brasil en invierno) para mitigar el impacto.

Sosa, sin embargo, confía en que las negociaciones del Anexo C logren amortiguar el golpe. “Estoy seguro de que dentro del proceso de la negociación del Anexo C se contemplan esos aspectos, al efecto de evitar que haya una incidencia importante en el costo de la ANDE”, concluyó el alto funcionario.

La gran incógnita para el 2027 sigue siendo si la posibilidad de vender energía paraguaya directamente al mercado brasileño —una de las promesas de la actual administración— logrará compensar el encarecimiento de la energía que la ANDE debe retirar para el consumo interno. Hasta la fecha, la estatal no ha logrado vender ni un solo kWh en el mercado vecino.