Analistas resaltan el potencial rural de Paraguay, pero apuntan cuáles son sus principales dificultades

El Infona sostiene que el 70% de la materia prima de la industria proviene de plantaciones forestales y solo un 30% está enfocado a madera nativa. En tanto que el MIC refiere que Paraguay tiene mucho potencial con el cultivo de arándanos para el sector lácteo del país.
El Infona sostiene que el 70% de la materia prima de la industria proviene de plantaciones forestales y solo un 30% está enfocado a madera nativa. En tanto que el MIC refiere que Paraguay tiene mucho potencial con el cultivo de arándanos para el sector lácteo del país.

La combinación de recursos naturales, capacidad productiva y potencial forestal coloca a Paraguay en una posición privilegiada para aprovechar las demandas globales, destacaron analistas en un encuentro organizado por CAF. Sin embargo, coincidieron en que las principales dificultades son la falta de mano de obra especializada, de industrialización, innovación y seguridad jurídica.

El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) realizó, la semana pasada la presentación de su Reporte de Economía y Desarrollo (RED) denominado “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe que contempla temas cruciales como la seguridad alimentaria, el desarrollo económico, la resiliencia climática, la transición energética, la tecnología, las comunicaciones y la dinámica demográfica.

En el marco de esa actividad se desarrolló el panel de discusión de políticas con la participación de Javier Viveros, viceministro de Industria del Ministerio de Industria y Comercio (MIC); Cristina Goralewski, presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona); y Hanny Cueva-Beteta, coordinadora residente de la ONU en Paraguay. La moderación estuvo a cargo de Guillermo Cabral, economista principal de la Dirección de Estudios Macroeconómicos de CAF.

Paraguay, con gran oportunidad en el mundo rural

En la partura del debate, el economista Guillermo Cabral destacó que América Latina y Paraguay en particular tienen hoy una gran oportunidad en el mundo rural. Afirmó que la misma se apoya en la dotación de activos naturales, su posición como productores y exportadores de alimentos y también en la creciente demanda de recursos estratégicos asociados a la transición energética, también el sector forestal y otros.

Sin embargo, reconoció que el mundo rural paraguayo sigue concentrando desafíos muy importantes.

En el plano productivo resaltó que persisten retos vinculados con la diversificación, el desarrollo de cadenas de valor, la gestión ambiental y el aumento de la productividad en algunos segmentos.

En tanto que en el plano social, el economista afirmó que los territorios rurales siguen enfrentando altos niveles de pobreza, de informalidad, déficit de infraestructura y servicios y dificultades para que muchas comunidades y productores puedan beneficiarse plenamente del potencial rural.

Mientras que Hanny Cueva-Beteta expuso la mirada regional, las autoridades públicas de Paraguay, Javier Viveros y Cristina Goralewski, resaltaron las fortalezas y debilidades de Paraguay, en el ámbito analizado.

Gran potencial de materia prima a industrializarse

Por ejemplo, el viceministro Viveros sostuvo que el campo de Paraguay presenta mucho potencial en materia prima a ser industrializada.

Debemos trabajar entre las diferentes instituciones para generar esas condiciones necesarias, para que esa materia prima que se produce en Paraguay se pueda industrializar”, refirió.

A su vez, dijo que esa materia prima debe ser conectada con un mercado, siendo lo más importante “el precio que ese mercado esté dispuesto a pagar para que el productor pueda realmente tener una vida de buena calidad”, acotó.

El viceministro de Industria, Javier Viveros.
El viceministro de Industria, Javier Viveros.

Oportunidades para la agricultura familiar

Como referencia, Viveros recordó la experiencia de Perú, que por medio de la exportación de frutas, entre las que citó arándanos, naranjas, cítricos palta, genera un ingreso de US$ 7.000 millones por año.

Todo eso se puede plantar en Paraguay. Una hectárea de arándanos genera US$ 50 mil por hectárea de rendimiento. Imagínense, comparado con una hectárea de chía que genera G. 7 millones por año. Entonces, una familia que tiene 3 hectáreas podría producir palta, arándanos, ají picante o lo que fuese puede cambiar su vida”, refirió.

Financiamiento, tecnología y ordenamiento territorial

Sin embargo, el viceministro reconoció que, para que se den esas condiciones de mercado, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) debe acompañar ese proceso y conectar al productor con las industrias lácteas, de jugos, mermeladas y otros.

“Para lograr eso, estamos trabajando con las cooperativas, porque los productores requieren de tecnología, necesitan riego, la mayoría los cultivos requieren mano de obra intensiva y los mercados exigen volumen para su posterior industrialización”, resaltó y recordó, que para ello el MIC se encuentra elaborando un plan de ordenamiento territorial de la industria.

Así también, reconoció que una de las deudas históricas del MIC con los productores es el acceso al financiamiento. “En Paraguay nunca tuvimos un financiamiento enfocado en la industria. Esperamos tener un producto a medida de la industria nacional para este año. Hay un montón de industrias con capacidades exportadoras que aún no lo pueden hacer por falta de financiamiento”, afirmó.

Calidad y certificaciones para acceder a mejores mercados

Riveros también recordó que por medio del programa “Sí Calidad”, que impulsa el MIC, se están fortaleciendo el Organismo Nacional de Acreditación (ONA) y el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN), con el fin de que en el país se puedan emitir los certificados de calidad internacional y, por ende, los industriales tengan la oportunidad de acceder a mercados más competitivos y a los que mejor pagan.

“Estamos arrancando con el sector agroalimentario porque claramente es el sector que en los próximos años va a liderar el número de exportación de Paraguay. Así que tenemos que apostar desde hoy a la calidad y a la excelencia de estos productos”, sentenció.

El potencial transformador del sector forestal

Por su parte, Cristina Goralewski afirmó que el sector forestal de Paraguay evolucionó de “manera tremenda” en los últimos años. “Uruguay tiene 1,2 hectáreas plantadas y más de US$ 3.000 millones al año en exportaciones. La capacidad que tenemos nosotros es de 8 millones de hectáreas al año”, sostuvo reafirmando el potencial del país en ese sector.

La presidenta de Infona afirmó que hoy día, la matriz de utilización de materia prima forestal está enfocada principalmente en la utilización de madera que proviene de plantaciones forestales, principalmente de eucaliptos. Anteriormente, era casi un 100% de especies nativas.

“El 70% de la materia prima de la industria proviene de plantaciones forestales y solo un 30% está enfocado a madera nativa, que se destina principalmente a la producción de carbón y artesanías”, contó, destacando que el sector forestal supo adaptarse a las exigencias del mercado nacional e internacional.

Cristina Goralewski, presidenta del Infona.
Cristina Goralewski, presidenta del Infona.

Adaptación a mercados exigentes y crecimiento exportador

Sobre el último punto, sostuvo que adaptarse a esas exigencias internacionales fueron necesarias para el país, ya que de esta manera Paraguay pudo ingresar a exportar mercados exigentes. “Hoy estamos hablando del sector forestal como un futuro sector que pueda llegar a transformar, a duplicar la economía de nuestro país”, afirmó.

Goralewski refirió que Paraguay es uno de los países que cuenta con mayor cultivo forestal con aproximadamente 60.000 a 70.000 hectáreas por año. “Pero evidentemente siempre hay cosas para mejorar”, resaltó.

Investigación y desarrollo para fortalecer la competitividad

Entre las cosas que se deben mejorar afirmó que se encuentra la investigación. “Hoy en día la investigación debe estar más enfocada a lo que se necesita, cuáles son las especies con la mayor tasa de crecimiento, cuáles son esos mercados a los cuales queremos llegar, los requerimientos técnicos que nosotros necesitamos para la madera”, subrayó.

Recordó que en los últimos 10 años, el producto que más creció en exportaciones alcanzando 1.000% de crecimiento es el de las láminas de madera o “ultrachapados”, sin embargo, estos productos deben ser enviados a Misiones - Argentina ya que en Paraguay no existe un laboratorio de la madera que pueda detallar las especificaciones técnicas de ese producto.

Formación e institucionalidad como pilares del desarrollo

Otro de los puntos que se deben mejorar en Paraguay es la formación de profesionales ya que la misma se encuentra “un poco desligada de lo que es la realidad del campo, de lo que es la realidad de las instituciones hoy en día”, dijo. Agregó que hay forestales que no entienden de economía forestal y economistas que no comprenden el ciclo forestal paraguayo.

El último punto que destacó Goralewski es la construcción de institucionalidad, como base fundamental e indispensable para que la economía pueda dar el salto cualitativo que necesita. “Creo que es algo clave, no solamente para el sector forestal, sino para todo este proceso que el Presidente de la República (Santiago Peña) está llevando adelante, que es el de duplicar la economía paraguaya. Pero se necesita de seguridad jurídica y se necesitan reglas claras y eso se da a través de la construcción de institucionalidad”, puntualizó.