Suba de impuestos: El problema central es el gasto ineficiente, reclama UIP

La DNIT estima que el crecimiento de recaudación tributaria para el próximo año no superará el 10%. (Imagen generada con IA).)
La Unión Industrial Paraguaya (UIP) también expresó un rechazo “categórico” a cualquier iniciativa legislativa orientada a aumentar impuestos en ParaguayGentileza

La Unión Industrial Paraguaya (UIP) se sumó a la ola de reclamos a propuestas para elevar la carga tributaria. El gremio sostiene que el problema central es el gasto público ineficiente y reclama reformas estructurales antes de pedir un mayor esfuerzo al sector privado.

A través de un comunicado, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) también expresó un rechazo “categórico” a cualquier iniciativa legislativa orientada a aumentar impuestos en Paraguay. Para el principal gremio industrial del país, las dificultades de organización financiera del Estado no deben resolverse con una mayor presión sobre empresas y trabajadores, sino mediante una revisión profunda del gasto público.

En el comunicado, la entidad cuestionó las recurrentes propuestas surgidas desde sectores políticos para elevar la carga impositiva como mecanismo de respuesta a los desequilibrios fiscales. Esta presión se acrecentó con la crisis del sector médico que reclama mayores recursos por insumos y salarios.

La uip y la camara de centros comerciales del paraguay unen esfuerzos para impulzar la industria nacional.
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP)

La UIP afirmó que trasladar ese costo al sector productivo resulta inadmisible mientras no existan señales verificables de racionalización en la administración estatal.

“El problema es el gasto, no la inversión”, planteó el gremio, y añade que el Estado no cuenta con justificación fiscal ni moral para exigir nuevos sacrificios al sector privado si antes no cumple los compromisos de eficiencia asumidos por sucesivos gobiernos.

Ineficiencia del gasto

El citado gremio empresarial sostiene que la necesidad de reformas estructurales no es nueva y que ha sido advertida de manera persistente desde el sector productivo. En ese marco, señaló que la discusión no debería centrarse en cómo recaudar más, sino en cómo utilizar mejor los recursos ya disponibles.

De acuerdo con la UIP, desde la reforma de 2003 se han sucedido acuerdos, discursos y promesas vinculados a una gestión pública más eficiente. Sin embargo, el gremio considera que esas transformaciones siguen postergadas y que las decisiones de mayor impacto continúan sin ejecutarse.

El comunicado vincula esta situación, al igual que la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) con el reciente intento fallido de reformar la Caja Fiscal, un debate que volvió a poner en evidencia las dificultades para introducir cambios en componentes sensibles de las finanzas estatales. Para la UIP, ese antecedente refleja una falta de resolución política frente a problemas que requieren medidas de fondo.

Críticas al uso del presupuesto público

La entidad también cuestionó la administración del presupuesto nacional durante los últimos años. Según su evaluación, los recursos públicos han quedado expuestos al “mal gasto” y a decisiones administrativas que, aunque puedan resultar convenientes en términos políticos, terminan perjudicando al país.

Esa dinámica, advirtió la UIP, habría llevado a Paraguay a una “zona de riesgo” en materia de sostenibilidad fiscal. El gremio no detalló proyectos tributarios específicos, pero dejó claro que no acompañará propuestas que impliquen elevar impuestos sin una reforma previa y sustancial del gasto estatal.

La postura plantea una discusión de prioridades: mientras sectores políticos exploran mecanismos para fortalecer los ingresos del Estado, el empresariado industrial reclama que el foco se coloque primero en reducir ineficiencias, ordenar las cuentas públicas y revisar los compromisos que presionan el presupuesto.

La UIP convocó a impulsar un debate “serio, responsable y sin dilaciones” sobre la estructura del gasto público. En su planteamiento, esa reforma constituye la única vía aceptable para enfrentar las dificultades financieras del Estado sin deteriorar las condiciones de quienes producen, invierten y generan empleo.