Mariano Acuña, poblador del barrio María Graciela de la ciudad de Ayolas, manifestó que el repentino repunte del río Paraná sobre el brazo Aña Cua destruyó aproximadamente 8.000 adobes que se encontraban listos para su cocción y posterior conversión en ladrillos, destinados a la entrega a un cliente. El productor responsabilizó a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) por no emitir avisos con suficiente anticipación para poder poner a salvo su producción.
“En cuestión de horas, la corriente anegó las canteras y patios de secado, destruyendo 8.000 moldes listos para la quema y comercialización. Si notificaran con 24 o 48 horas de anticipación, tendríamos el tiempo necesario para organizarnos, evacuar el material y prepararnos. El agua subió tan rápido que en dos horas perdimos el trabajo de semanas”, lamentó.
Lea más: Oposición oficializa acuerdo y busca la Intendencia de Ayolas
El olero señaló que, tras la pérdida de su producción, él y las tres personas que trabajaban con él se vieron en la necesidad de buscar alternativas laborales para conseguir el sustento diario. En su caso, pudo conseguir un empleo temporal en otra olería de la zona de la compañía Atinguy, mientras espera que el río retorne.
Altura del Paraná
El nivel normal del cauce en Ayolas es de 1,80 metros, mientras que la alerta se activa a partir de los 4,20 m y el límite de desborde en las zonas bajas se establece en 4,50 metros.

El informe reciente del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Ayolas señalaba que no existe pronóstico de afectaciones graves para la zona ribereña. No obstante, podrían registrarse inconvenientes aislados en sectores bajos, islas y zonas de carrizales, debido a su mayor exposición al aumento del nivel del río.
Lea más: El Niño descartan pico de crecida para fin de septiembre
