Máximos históricos para el cobre debido a problemas de oferta y desequilibrio logístico

Imagen sin descripción
ABC Color

Un reciente informe publicado por Saxo Bank revela que el cobre alcanzó un récord histórico en los mercados internacionales. La cotización del metal rojo subió hasta niveles inéditos debido a la combinación de una producción minera débil y una distribución logística muy desigual a nivel global. De acuerdo con el análisis, el mercado enfrenta una situación de extrema tensión. La demanda de las principales industrias se mantiene firme, mientras que la producción minera mundial no logra satisfacer el consumo actual. El escenario genera incertidumbre de cara a la temporada de mayor demanda en Asia.

Agregá ABC a Google como fuente preferida en tus búsquedas.

El precio del cobre en la Bolsa de Metales de Londres tocó los 14.624,50 dólares por tonelada, una cifra sin precedentes en la historia del comercio de materias primas. Al mismo tiempo, los contratos de futuro en la Bolsa de Nueva York cotizaron los 6,80 dólares por libra.

Varios factores económicos explican esta rápida suba. Entre ellos se destaca la decisión del Gobierno de China de inyectar 360.000 millones de yuanes (unos 53.640 millones de dólares) en su sistema financiero. Este estímulo a bancos y aseguradoras busca reforzar la liquidez y reactivar la economía, además de elevar las expectativas de una mayor demanda de metal para infraestructura e industria pesada.

Imagen sin descripción

A pesar del interés comprador en los mercados, la oferta de cobre muestra claras señales de debilidad. Los datos del Grupo Internacional de Estudios del Cobre confirman que la producción minera cayó un 1,1% en el primer semestre del año. Productores de gran tamaño como Codelco y Freeport-McMoRan sufrieron descensos de dos dígitos en sus volúmenes de extracción.

El resultado contrasta con las proyecciones iniciales, que preveían un crecimiento modesto. A esto se suma la presión de la geopolítica. Varios gobiernos africanos buscan aumentar el control sobre sus recursos minerales mediante reformas a las leyes mineras, exigencias de mayor participación estatal e incluso expropiaciones directas de activos. Estas decisiones generan dudas sobre el futuro suministro de metal desde esa región.

El principal problema del mercado no es la cantidad total de metal disponible, sino dónde se encuentra. Recientemente se produjo un envío masivo de cobre refinado hacia Estados Unidos ante el temor de nuevos aranceles comerciales. Sin embargo, el país representa menos del 10% del consumo mundial de esta materia prima. Como consecuencia, toneladas de cobre quedaron inmovilizadas en almacenes estadounidenses.

La bolsa Comex concentra actualmente el 70% de las reservas monitoreadas, lo que deja a los mercados de Londres y Shanghái con niveles muy bajos de existencias. En China, además, las tarifas de procesamiento cayeron a valores negativos debido a la competencia entre fundiciones para asegurar el suministro de insumos escasos.

La tendencia alcista del cobre también responde a transformaciones estructurales de la economía global. El precio de la materia prima acumula un alza del 17% este año y del 47% en doce meses. Esta evolución responde a la expansión de las redes eléctricas, la electrificación del transporte y las energías renovables.

Además, la creación de centros de datos para inteligencia artificial exige grandes volúmenes de este metal. Reemplazar el cobre no resulta sencillo. Aunque el aluminio sirve para ciertos usos, implica pérdidas de eficiencia, mayor peso o el rediseño de las instalaciones. Por ello, la demanda permanece sólida y el cobre continúa siendo difícil de sustituir.

Pese al escenario favorable para los productores, existen riesgos que podrían revertir la tendencia de los precios. Las elevadas posiciones especulativas podrían generar una corrección si los aranceles en Estados Unidos no se concretan y el metal regresa al mercado internacional.

Asimismo, los tipos de interés elevados pueden frenar la inversión en construcción e industria. Un menor crecimiento del sector de inteligencia artificial también moderaría el consumo. No obstante, desarrollar nuevas minas requiere largos años de trabajo técnico. Debido a estos plazos, el mercado continuará muy expuesto a la escasez de metal.

El escenario también tiene implicancias para Paraguay, donde el cobre constituye un insumo relevante para industrias vinculadas a la fabricación de conductores eléctricos y otros productos. La persistencia de precios elevados podría aumentar los costos de estas actividades y afectar la competitividad de sectores orientados tanto al mercado interno como a la exportación.

* Este artículo fue elaborado por MF Economía e Inversiones